«Tus hijos están bien, pero no los vas a ver nunca más», fue el mensaje que le dieron antes de que su exmarido secuestrara a sus hijos.


La emisión del documental de Rocío Carrasco ha traído consigo un sinfín de reacciones, no solo por parte de la sociedad, sino también de varios rostros conocidos. El desgarrador relato de la hija de Rocío Jurado ha ayudado a que numerosas mujeres den un paso adelante y cuenten su historias. Entre ellas, se encuentra Lucía Dominguín. La hermana de Miguel Bosé se ha sentado en ‘Viernes deluxe’ uno de los episodios más oscuros de su vida: el secuestro de sus hijos.

Telecinco

La vida de Lucía Dominguín cambió de forma radical el día que tomó la decisión de marcharse de casa a los 16 años. Por entonces, se unió a su hermano, Miguel Bosé, y fue su sombra durante los viajes internacionales del cantante. Cuando este tenía que rodar una película en Roma, la madre de Bimba Bosé conoció al que sería su primer marido, Alessandro Salvatore. «Fue una cita a ciegas, me conquistó cantándome«, comenzaba a explicar.

Una vez instalada en México y con sus dos hijos, Bimba y Olfo, Lucía Dominguín terminó la relación con su marido porque «había falta de respeto«. Se fue con sus dos hijos de vuelta a España y acordaron que estos vivirían con ella todo el año, mientras que las vacaciones de verano estarían con su padre. Fue en uno de esos viajes cuando comenzó la pesadilla de la hermana del cantante. «No había móviles en la época. Llega la fecha en la que tenían que volver, no me llaman, ellos viajaban solos. Dos días antes de su regreso me llamó mi suegra y me dijo: ‘Tus hijos están bien, pero no los vas a ver nunca más. No van a volver, se quedan con su padre’«, comienza a relatar.

Esas palabras resonaron en su cabeza durante unos segundos y, tal y como ella misma desvela, no pudo procesarlo hasta pasados dos días cuando decidió contárselo a su padre. «Sentía rabia, se me había caído uno de los pilares de mi vida. Cogí el coche, estuve a un centímetro de quitarme la vida. A mitad del camino me entró como un ataque de risa porque pensaba que iba a ganar él», desvela.

Estuvo dos años sin ver a sus hijos, una época a la que tacha de «terrible» y con la que sintió la necesidad de irse de retiro espiritual para poder hacer frente a la situación. «Me fui a vivir a los pueblos negros de Guadalajara, no podía ir a por mis hijos llena de rabia, necesitaba limpiarme, hacer un ejercicio de limpieza, de cuerpo, alma y sentimientos«, narra.

El calvario de Lucía Dominguín cuando fue a buscar a sus hijos

Instagram

Lucía Dominguín asegura que nunca llegó a entender cómo la segunda mujer de su marido podía darle la razón y vivir con sus hijos. Después de conseguir reencontrarse con sus hijos, la madre de Palito Dominguín reconoce que estos «no querían saber nada de mi». «Les lavaron el cerebro, no me saludaban ni me miraban cuando se encontraron conmigo. Yo me doy cuenta de que les había hablado mal de mí. Le dijeron que no quería saber nada de ellos, que los había abandonado. Fueron manipulados por su padre. Quise hacerle un regalo a mi hijo y me lancé encima del coche de mi exmarido, que me arrastró», relata.

Sobre la batalla judicial en la que se vio en vuelta para conseguir la custodia de sus hijos, Lucía Dominguín insiste en que «la justicia me trataba como si estuviera loca«. «En el juicio mis hijos pasaban de mí e iban corriendo a abrazar a la mujer de mi exmarido», detalla. Tras esto, la hija de Lucía Bosé hacía hincapié en que nunca perdió la esperanza en poder mantener una buena relación con el padre de sus dos primeros hijos y reconoce que no le servía de nada discutir con el italiano.