Tic, tac. El reloj ya ha activado la cuenta atrás y es que solo quedan dos días para que la Coronación de Carlos III tenga lugar. Los preparativos ya están en marcha, ha habido ensayos y todo encargado para que ese día todo salga a pedir de boca en la Abadía de Westminster. Precisamente en los días previos han reaparecido Kate Middleton y el Príncipe Guillermo, quienes han revelado que están muy emocionados ante el gran día. Este jueves tenían en la agenda real un acto oficial, en concreto, una cita en el pub Dog & Duck, lugar al que, por cierto, han llegado en metro. Dejando claro que son cercanos y que no tienen ningún problema para viajar en transporte público, se han dado un baño de masas. Unos instantes que no han pasado desapercibidos en redes sociales, pues los miembros de la Casa Real por seguridad no suelen hacerlo y esto hace que sea todavía más llamativo.

Kate Middleton principe guillermo
Gtres

Guillermo y Kate se han subido en la estación de Acton para posteriormente bajarse en Tottenham Court Road, donde incluso han charlado con trabajadores para preguntarles cómo afrontaban las próximas celebraciones. Acompañados obviamente de su personal de seguridad, todo ha estado medido al detalle para que ambos estuvieran protegidos y sin ninguna posibilidad de que sucediese nada. Aunque había otros pasajeros del metro que nada tenían que ver con ellos, el vagón estaba tranquilo y sin mucha gente junto a ellos. Eso sí, no ha sido el único plan que han llevado a cabo. La pareja ha disfrutado de unas pintas de cerveza mientras hablaban de manera animada con sus acompañantes. Algo que ambos han hecho en otras ocasiones públicamente, de hecho, recordemos cuando Kate visitó el Guinness Storehouse's Gravity Bar, momento en el que se bebió una pinta de cerveza negra delante de todo el mundo.

Un viaje en metro con tintes reales

El resto de viajeros del metro se quedaban sin palabras y es que no esperaban que los futuros reyes ocuparían tiempo y espacio con ellos. Solo durante 15 minutos se han desplazado por la ciudad de Londres para hablar de todo lo que les espera en la coronación, ya que son muchos los planes que han previstos. Aunque quedan unos días para saber qué sorpresas y curiosidades esperan de este histórico día, lo cierto es que han vuelto a dejar claro que sus apariciones casi siempre son acertadas. Todo está medido al milímetro y esta vez no iba a ser menos. Para la ocasión Kate ha apostado por un abrigo rojo muy favorecedor y un vestido blanco que ha reciclado cuando sabía que todas las miradas estaban puestas en ella.