Las hermanas de la novia, Alejandra Osborne, Eugenia Osborne y Ana Cristina Portillo, han destacado por su elegancia.


La localidad gaditana de Jerez de la Frontera ha sido el lugar elegido para celebrar el romántico «sí, quiero» entre Claudia Osborne y José Entrecanales. La novia, que ha optado por un diseño de inspiración medieval, llegaba a la iglesia de San Miguel del brazo de su orgulloso padrino, Bertín Osborne. Las hermanas de Claudia, Alejandra Osborne, Eugenia Osborne y Ana Cristina Portillo, eran de las primeras en hacer su entrada en el templo y, una vez más, han destacado por su elegancia.

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La hija mayor de Bertín Osborne, Alejandra, ha optado por un vestido print animal en tonos tierra y clutch dorado. Llevaba su larga melena suelta. Por su parte, Eugenia Osborne ha lucido un original diseño con grandes círculos, escote en uve y solapas. Esta llegaba acompañada por su hermana pequeña, Ana Cristina Portillo -hija de la fallecida Sandra Domecq y el empresario Fernando Portillo-. La joven ha elegido un vestido satinado en color coral con corte asimétrico.

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Entre los invitados, Enrique Solís y Alejandra Domínguez, la ‘influencer’ Carla Hinojosa y Lulu Figueroa-Domecq, prima de la novia. Esta última ha posado a las puertas del templo junto a su marido, Adrián Saavedra, y su hijo mayor, Ciro, de dos años. La nieta de la condesa de Romanones ha lucido para la ocasión un vestido estilo túnica en color rosa empolvado. Tras el «sí, quiero», los recién casados han compartido su felicidad con todos sus invitados y poco después han emprendido la marcha a la finca Santiago -el lugar elegido para el banquete-.

Asimetrías, tejidos satinados, estampados florales… la boda se ha convertido en una auténtica pasarela de glamour donde han sido muchas las invitadas que han destacado por sus estilismos. Las pamelas han sido protagonistas, una vez más, entre las que se han decantado por ellas se encontraba Alejandra Domínguez y la madre del novio, María Carrión.

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La iglesia elegida para la celebración está estrechamente ligada a la familia. Allí se dieron el «sí, quiero» unos jóvenes Bertín Osborne y Sandra Domecq en 1977. También ha sido el enclave que ha celebrado las bodas de las hermanas de la novia, Alejandra y Eugenia. Un lugar cargado de recuerdos que fue declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1931.

El emotivo mensaje de la novia

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Este «sí, quiero» ha contado con la destacada ausencia de la madre de la novia, Sandra Domecq, fallecida en 2004. Su hija la ha querido recordar horas antes del enlace a través de este sentido mensaje que ha publicado en sus redes sociales: «Hoy me toca a mi, mamá. Cuánto desearía que fueras tú la que me estuviera vistiendo… cuánto desearía ver tu cara a mi lado en el altar… pero, tal y como me prometiste, aunque no te sea posible estar físicamente, aquí estarás agarrando mi mano desde el cielo, y así lo sentiré yo. Siempre conmigo».