Manuel Cortés, el hijo de Raquel Bollo, lleva cuatro días ingresado tras ser intervenido de una peritonitis que no fue diagnosticada a tiempo por los médicos. Su cabreo es mayúsculo


Manuel Cortés está muy cabreado. El hijo de Raquel Bollo se recupera en estos momentos en el hospital de una operación de urgencia que ha puesto en peligro su vida. Y es que, pese a que la operación en sí no revestía una peligrosidad mayor, un mal diagnóstico por parte de los médicos han provocado que su paso por el quirófano haya sido todo un calvario, que ha mantenido a sus seres queridos muy preocupados en los últimos días. Tal y como el propio cantante ha dado a conocer en sus redes sociales, no se le diagnosticó correctamente de los fuertes dolores abdominales que padecía, que finalmente resultaron ser provocados por una apendicitis que derivó en una peritonitis al no ser localizada e intervenida a tiempo.

Ante este descuido médico, Manuel Cortés ha estallado en las redes sociales, mostrando su descontento con el trato recibido en el hospital y por cómo su vida ha sido puesta en peligro de manera imprudente. “Por causa de fuerza mayor, me tienen que intervenir de urgencias y estaré ausente”, escribía el hijo de Raquel Bollo en sus redes sociales como acompañamiento de una fotografía en la que aparecía tumbado en una cama de hospital con el habitual pijama. Como era de esperar, la preocupación fue mayúscula entre sus seguidores, que no tardaron en preguntarle por qué se veía obligado a ser intervenido de urgencia y si se encontraba bien.

Ante tanto revuelo generado, después de cuatro días de hospitalización y tras comenzar a notar una mejoría tras ser intervenido de una fuerte peritonitis, Manuel Cortés ha roto su silencio. Lo ha hecho para denunciar muy cabreado su situación y el trato recibido por el equipo médico que se encargó de su caso, quienes no supieron diagnosticar a tiempo el motivo por el que sufría fuertes dolores en el abdomen. Y es que, aunque todo ha quedado en un susto, nadie puede quitarle el dolor sufrido y la preocupación de sus seres queridos.

“Un día más es un día menos. Ciertos médicos no cogieron a tiempo una apendicitis y me causó una peritonitis, por lo cual he tenido que estar 4 horas de quirófano”, explicaba Manuel Cortés, que aún continúa recuperándose en el hospital rodeado de su familia. Gracias a ellos ha dejado el cabreo atrás y ha logrado encontrar la positividad que siempre le ha caracterizado: “Me gustaría deciros que gracias a Dios evoluciono favorablemente y que estoy poniendo todo de mi parte para volver cuanto antes”, promete el cantante, que no solo desea volver a los escenarios para regalar su talento a su público, sino también a casa, para disfrutar de su hija recién nacida y su esposa, quienes son para él “mi fuerza ahora mismo”, asegura.