Isabel Rábago ha compartido una foto con su marido, aprovechando la rara ocasión para dedicarle todo su amor a través de un escrito muy romántico


Isabel Rábago no es muy dada a compartir los avatares de su vida personal en televisión o en las redes sociales, porque ha entendido que su popularidad recae exclusivamente en el hecho de que es una periodista y no un personaje famoso. Eso sí, su entrada en ‘Supervivientes’ le convirtió en foco de atención, aunque sea una de las pocas colaboradoras de Telecinco que ha sabido mantener su vida amorosa alejada de la atención del público. Hasta ahora. La colaboradora de ‘Ya es mediodía’ ha publicado una fotografía en su cuenta personal de Instagram en la que aparece feliz y sonriente al lado de un hombre. ¿De quién? Pues precisamente de su marido, Carlos Rodríguez Ramón, a quien le ha querido dedicar unas hermosas palabras de amor.

Isabel Rábago, a sus 45 años, ha sabido jugar estratégicamente para convertirse en un rostro habitual de los platós de Telecinco, sin la necesidad de vender parcelas de su vida privada con ello. Algo que ella no ve como algo negativo, por supuesto, dado que ella misma ha hecho carrera con personas que sí han dado ese paso y es que sin personajes del corazón no habría periodistas de la misma temática. Sin embargo, no tiene reparos en poner el foco de atención sobre su marido si la ocasión bien merece la pena. Lo hace para mostrar todo el amor que siente por su esposo, también periodista, a quien conoció en sus años como estudiante de periodismo en la universidad. Muchos años de amor, 19 años concretamente, que parece no haberse resentido con el trascurrir del tiempo y tampoco ahora que la cuarentena por el coronavirus pone en jaque todas las relaciones, por la obligatoriedad de tener que verse las 24 horas del día.

Mi prioridad es él. Nos conocimos con 19 años y ¡no! ¡No nos equivocamos! Siempre juntos, creciendo juntos, sin soltarnos la mano. Nos levantamos juntos, tantas veces caímos… No quiero, ¡ni sé estar sin él! Carlos, eterno. Mi vida, mi amor, mi prioridad. ¡Sin él no existe nada!”, escribe Isabel Rábago en un arrebato de amor hacia su marido, que ha ilustrado con una significativa foto con los canales de Venecia como telón de fondo.

No es de extrañar que, ante esta inesperada foto compartida por Isabel Rábago a su perfil de Instagram, muchos se sorprendieran de ver lo que se entiende como un rincón escondido de su intimidad. Así, la foto que ha subido para sorpresa de tantos se ha llenado de comentarios de sus seguidores, felicitándola por su bonita historia de amor, entre los que se encuentran numerosos rostros conocidos. Por ejemplo, así ha hecho Sara Carbonero, que escribió sobre la relación de la periodista: “¡Qué historia tan bonita!”. Isabel Rábago, después, quiso corresponder a su compañera de profesión con un sincero “Te quiero, Sara”.

Aunque no es la primera foto que Isabel Rábago comparte con su marido, es algo muy inusual. De hecho, Carlos Rodríguez, también periodista de profesión, no tiene perfiles abiertos en las redes sociales, al menos no de forma pública y utilizando su nombre real. Es por eso quizá que la periodista haya decidido medir con tiento cuándo es conveniente o recomendable compartir una foto de su marido en su perfil personal, entendiendo que al menos 74.000 personas podrán verlo, que son sus seguidores de Instagram. Y es que ella no esconde la reticencia de su marido a convertirse en un rostro popular, como así dejó claro el pasado mes de febrero, cuando la pareja subió una foto desde su viaje a Praga: “De su mano cualquier sitio del mundo es único. Apurando. Última foto con él hasta nuevo permiso. Sus deseos son órdenes para mí”, escribía.

Isabel Rábago lleva 19 años enamorada del mismo hombre. Una persona que se cruzó en su camino cuando estudiaban periodismo en la Universidad Pontificia de Salamanca. Ambos sintieron la llamada de la comunicación y esta pasión les unió hasta hoy. Casi 20 años compartiendo un camino que recorren en común, con paradas importantes como la que hicieron en 2007, el año en el que decidieron oficializar su amor y contraer matrimonio en una sencilla boda rodeados de sus seres queridos y amigos.