Tras revelar que su hermana y su cuñado están ingresados en un hospital por coronavirus, la actriz ataca la gestión del Presidente de Estados Unidos.


Sharon Stone ha mostrado públicamente su indignación contra el Presidente de los Estados Unidos. En un video publicado en su cuenta de Instagram, la actriz ha atacado con dureza a Donald Trump. El motivo de su indignación es la manera en la que el mandatario está gestionando la crisis del coronavirus. Una enfermedad que le ha tocado vivir muy de cerca, ya que varios de sus familiares han sido afectados por Covid-19.

Su abuela y su madrina fallecieron por coronavirus. Y su hermana pequeña, Kelly Stone, de 59 años y «que padece lupus, tiene Covid-19 y está luchando por su vida». Su cuñado, Bruce Singer, también pelea por salir adelante en la misma planta del centro hospitalario de Montana. Pese a las estrictas medidas de prevención que han tomado ambos, tanto Kelly como su marido han contraído la enfermedad porque «uno de vosotros que no usaba mascarilla hizo esto”.

«El único lugar al que salió es a la farmacia y a cosas esenciales y siempre con protección, porque no tiene un sistema inmunológico fuerte. Tampoco hay pruebas en su condado a menos que tenga síntomas, y luego hay que esperar cinco días para obtener los resultados», señala la protagonista de ‘Instinto básico en su video».

Sharon Stone pide el voto para el demócrata Joe Biden

Stone ha explicado que en el estado de Montana no se están realizando pruebas suficientes y que el personal sanitario no está protegido de manera adecuada para frenar el avance del virus. «Estos enfermeros están arriesgando sus vidas y no pueden hacerse la prueba. El estrés, la presión, el cansancio que está sucediendo en ese hospital -en el que está ingresada su hermana- choca con el conflicto en el juzgado, donde la gente lleva armas y dice que es su libertad no tener que ponerse una mascarilla», subraya.

Visiblemente preocupada, Sharon Stone asegura que su hermana «no evoluciona bien» y que está preocupada por la salud de su madre, Dorothy Stone, de 87 años, que es persona de riesgo. Ha sufrido dos infartos, lleva cinco stents y le han implantado un marcapasos en los últimos cinco meses. A pesar de su condición -y pese a haber estado en contacto con un enfermo- no ha podido hacerse una prueba PCR porque no tenía síntomas.

Aún hay más. Otra persona de su entorno ha sido víctima indirecta de la pandemia. El productor de cine Steve Bing, que fue su pareja en los años 90, fallecía a los 55 años tras precipitarse del piso 27 de un edificio de Los Ángeles. «Era una persona complicada que no creo que siempre haya tomado buenas decisiones. Esta ha sido una muy difícil, es siendo muy difícil», lamentaba la estrella tras su fallecimiento. Al parecer su fallecimiento tuvo que ver, y mucho, la crisis sanitaria. Bing, que se encontrana en una profunda depresión, no pudo soportar el prolongado aislamiento y la falta de contacto social durante el confinamiento.

«Ahora, luchando por respirar, no quieras Covid»

Todo lo que ha vivido en los últimos meses ha hecho reflexionar a Stone, quien no duda en acusar con el dedo a Donald Trump como culpable de muchas de las muertes que se están produciendo en su país. Por eso, los minutos finales de su video se centran en apoyar públicamente a los candidatos demócratas en la carrera a la Casa Blanca. «La única cosa que va a cambiar esto es si votáis por Joe Biden y por Kamala Harris. Y la razón por la que sucederá esto es porque con mujeres en el poder lucharemos por las familias, lucharemos para que la gente viva. Por favor, votad. Y, por favor, hagáis lo que hagáis, no votéis a un asesino», pide.

Asimismo, solicita a sus fans que recen por la salud de su familia. «Somos nosotros. 13 de marzo. Conduje hasta nuestro paraíso en Montana. Pensamos que Covid no nos encontraría ni podría encontrarnos. Sin compras, sin fiestas, apenas vi a un humano. Ahora, luchando por respirar, no quieras Covid», apunta.

Sufrió un ictus en 2001, del que tardó siete años en recuperarse

A sus 63 años, Sharon Stone conoce lo que es beber las mieles del éxito en la Meca del cine. Pero sabe también lo que es bajar a los infiernos. Después de décadas siendo uno de los mayores ídolos eróticos de la industria cinematográfica, su vida dio un giro radical en 2001. Ese año sufrió un ictus que puso patas arriba su vida. «Mi madre tuvo un derrame cerebral. Mi abuela tuvo un derrame cerebral. Yo tuve un gran derrame cerebral, y sangrado cerebral durante nueve días», recordaba recientemente.

Aquel incidente le provocó graves secuelas: dificultad para hablar (tartamudeo) y leer, problemas para caminar y pérdida de la capacidad de leer. Tardó siete años en recuperar la salud. En ese tiempo, los directores y productores de Hollywood le dieron la espalda. «Tuve que rehipotecar mi casa. Perdí todo lo que tenía. Perdí mi hueco en la industria».