En su entrevista con Pablo Motos en ‘El Hormiguero’, la cantante ha hablado de sus años como primera dama junto a Nicolás Sarkozy, exPresidente de la República Francesa.


Carla Bruni se ha entrevistado con Pablo Motos en ‘El Hormiguero 3.0’. La cantante y esposa del ex presidente de la República Francesa, Nicolás Sarkozy, ha charlado con el presentador sobre ‘Carla Bruni’, su quinto disco, que saldrá a la venta el próximo 9 de octubre. Su nuevo trabajo musical llega después de siete años sin lanzar canciones.

La conocida exmodelo, cantautora, actriz y exprimera dama francesa ha hablado con el de Requena desde su estudio en Francia, donde se encuentran «en estado de alerta máxima», por lo que «tenemos que cerrar los bares y limitar las reuniones al máximo». Pero ella es «optimista al máximo porque pronto vana encontrar un remedio a esta enfermedad» y cree que pronto se recuperará «la normalidad». La cantante ha revelado aspectos de su vida, como su plato favorito, «los espagueti», o con quién compartiría esa comida especial: «con Nelson Mandela».

Su vida como Primera Dama: «Fue un gran honor, pero no volvería a vivirlo»

También ha repasado su etapa como Primera Dama de Francia, cargo que desempeñó entre 2007 y 2012, cuando su marido, Nicolás Sarkozy, ocupó la Presidencia del país vecino. «¿La política te decepcionó o volverías a vivir la experiencia?», le preguntaba Pablo Motos. «No me decepcionó», respondía. «Fue intenso y un gran honor, pero fue un momento increíblemente interesante y excepcional de mi vida, pero no volvería a vivirlo de nuevo, no lo repetiría. Creo que él no lo repetirá tampoco. Aunque no se sabe en el futuro qué pasará… Me enriqueció mucho, pero no lo lamento», señalaba.

Antena 3

La exmodelo confesaba en el programa de Antena 3 que su marido nunca le pidió consejo alguno sobre cuestiones políticas. «Afortunadamente, no», detallaba. «Hay decisiones, por ejemplo, sobre la situación de la economía… Sería un desastre como Ministra de Finanzas. Sería incapaz de hacer cosas que no sean música. Pocas veces me hablaba cosas políticas o que se referían a su posición. Soy mala asesora para todo».

Al recordar su vida en la primera línea, Bruni ha dejado claro que nunca tuvo que fingir en su papel como esposa del Presidente. «No diría que cuando uno tenga que fingir, pero sí un poco. No es que se finja como un mentiroso o alguien que manipula las cosas, pero hay unas especie de personaje que nos ayuda», detallaba. Motos le recordaba que en su trabajo delante de las cámaras le sucede algo parecido: «Todos los días no salgo tan contento, pero me ayuda».

GTRES

«Un día feliz hay sol, me siento feliz está mi familia, el amor… Depende de las personas que están alrededor. Porque no aíslan a veces de las personas que amamos», respondía Carla Bruni cuando Pablo Motos le preguntaba por su idea de la felicidad. Respecto al amor y su secreto para el éxito de su relación con Sarkozy, tiene claro que es cuestión de suerte. «Diría que es el azar. Algo puede funcionar si piensas que algo en cualquier momento puede fracasar».

También hablaba por su pasión por la nocturnidad. Es de noche cuando trabaja, cuando compone y cuando se inspira. «Me gusta trabajar por la noche. Me gusta el silencio de la noche y que ocurra algo secreto, misterioso, mágico. Por la noche los niños duermen y yo me siento libre para escribir y trabajar», decía.

«Soy ansiosa, me da miedo que ocurra algo»

Incluso hablaba a corazón abierto sobre las veces que ha ido a terapia psicológica para ayudarla a calmar su «carácter ansioso». «La psicoterapia en realidad no está hecha para conocerse a sí mismo. Se hace para, en cierto modo, no estropearse la vida. Hay temperamentos que son ansiosos o depresivos. Soy ansiosa, me da miedo que ocurra algo. Esto se apacigua con terapia y psicoanálisis», manifestaba. La italiana cree que este tipo de ayuda es muy útil pata «problemas de adicción, problemas de pareja. Desde que Freud extendió el psicoanálisis todo el mudo va a terapia y tiene más consideración sobre su debilidad y sobre su alma. No es una neurosis colectiva. ¿Por qué no intentar sentirse mejor?». Motos le preguntaba si tenía alguna «técnica para recuperar la calma». Su respuesta fue contundente: «Beber una cerveza funciona más que el psicoanálisis». El de Requena suscribía sus palabras: «Una vez yo tenía problemas y mi amigo entró en la habitación con dos cervezas. Ya te hace sonreír».