El palacete, construido en el siglo XVII y ubicada en el centro de A Coruña, cuenta con una superficie de1.430 metros cuadrados, 11 habitaciones y 13 baños.


Una inmobiliaria de viviendas exclusivas ha puesto a la venta un edificio que en su día fue propiedad de la familia Franco. Se trata de la Casa Cornide, un palacio situado en el centro histórico de A Coruña que pasó a manos del dictador Francisco Franco en 1963 después de que el empresario y financiero Pedro Barrié de la Maza se la vendiese a su esposa, Carmen Polo, por un precio simbólico.

Casa Cornide, una residencia del siglo XVIII

Ahora, el Ayuntamiento de A Coruña pide la devolución de la Casa Cornide a los Franco. Una petición a la que se suman fuerzas políticas como Unidas Podemos, que pretende que el edificio pase a ser de patrimonio público, como ha ocurrido ya con el Pazo de Meirás. Por ello ha emprendido acciones en relación a otra histórica reclamación a los herederos del dictador (entre ellos, Carmen Martínez Bordiú). El próximo martes registrará una proposición no de ley en el Congreso para arrebatar a la familia de Franco la Casa Cornide, una residencia del siglo XVIII que mandó construir la familia Cornide y que llegó a ser de uso público en el pasado. De hecho, fue sede del Consistorio de la ciudad durante la invasión francesa.

Philippot & Lloyd Real Estate

Según ha comentado el diputado de Galicia en Común, Antón Gómez-Reino, ha llegado el momento de que las administraciones “reclamen otros bienes y patrimonios explotados ilegítimamente por la familia Franco”, como este palacete, que ya está a la venta. Una de las propuestas de Unidas Podemos es convertir el inmueble en un centro de recuperación de la memoria histórica.

El palacete, diseñado entre 1750 y 1760

La inmobiliaria que vende ahora la propiedad ofrece en su web una amplia -e inédita- galería de imágenes del interior del edificio. La reseña del inmueble especifica que es una «exclusiva propiedad del año 1900, reformada en 1964 y recientemente en el 2018». La Casa Cornide, de «aspecto señorial o palaciego», fue diseñada entre 1750 y 1760 por Francisco Llobet, fue reformado en 1964 y 2018 y cuenta con una superficie de 1.430 metros cuadrados, 11 habitaciones y 13 cuartos de baño. Se compone de un bajo, una planta baja y dos alturas. El edificio principal, según reza el anuncio, «consta de planta bajo-rasante, planta baja y dos alturas completas. De planta muy regular, trapecial», la construcción tiene «fachadas a tres calles».

Philippot & Lloyd Real Estate

En la planta baja hay «garaje para dos vehículos y una sala-almacén con ventanas a dos calles y luz natural». Desde ella se accede «al hall de entrada, que es en sí la entrada principal a la vivienda». En esta misma planta, además, «hay un apartamento de tres dormitorios, cocina, sala de estar y baño». Una de los principales atractivos de su interior son las «espectaculares escaleras de piedra de cantería» que permiten el acceso a la la planta primera. En la entreplanta, por su parte, «se encuentra un apartamento para invitados que consta de salón, dos dormitorios (uno individual y uno doble en suite y con vestidor) y un baño».

Una «fantástica biblioteca realizada en maderas nobles»

«En la planta superior está ubicada una fantástica biblioteca realizada en maderas nobles, a medida, dotada de mucha luz natural ya que dispone de fachada a dos calles con enormes ventanales», explica la reseña de Philippot & Lloyd Real Estate. Cruzando la biblioteca se accede al salón principal, «que cuenta con enormes ventanales con acceso a un gran balcón en la fachada principal del edificio», que «está dotado de techos altos abovedados». La planta cuenta, además, con «una sala de estar con fachada a dos calles».

La inmobiliaria destaca que “si bien la casa requiere de una reforma integral, los materiales existentes se encuentran en perfecto estado de conservación”. Aparte del edificio en sí, destacan objetos del interior de gran valor como mobiliario histórico, lámparas de araña de cristal, lienzos con paisajes antiguos, alfombras y tapices, o puertas y marcos de madera realizados a mano de manera artística (dos marcos datan de principios del siglo XVI y fueron traídos del que fuera Hospital Real de la ciudad de Santiago de Compostela).