El hijo de Federico de Dinamarca, de 15 años, al fin recibirá la Confirmación tras posponerla hace un año debido a la pandemia.


La Familia Real danesa se prepara ya para una de sus citas más especiales, y sobre todo para el príncipe Christian de Dinamarca. A sus 15 años muy pronto recibirá la Confirmación religiosa, después de haber tenido que posponerla a causa de la pandemia del coronavirus. Hoy mismo la Casa Real ha anunciado la fecha, hora y lugar para la ceremonia.

Será el próximo sábado 15 de mayo, en la iglesia del palacio de Fredensborg, a las 15:00 horas. La ceremonia estará oficiada por el obispo Henrik Wigh-Poulsen. En esta misma capilla se han celebrado muchas confirmaciones reales, pero la más significativa es la del príncipe Federico, el padre de Christian (su madre es Mary de Dinamarca), quien la recibió hace 40 años.

Según han comunicado, la Confirmación y celebración posterior se llevará a cabo en privado por respeto a las restricciones sanitarias. Aunque por lógica veremos cómo sucede el gran momento.

El príncipe Christian, segundo en la línea de sucesión al Trono, ha vivido unos meses muy intensos. Al propio confinamiento con sus padres y sus tres hermanos, la princesa Isabella y los mellizos Vincent y Josephine, el jovencito ha tenido que superar también el coronavirus. El pasado 7 de diciembre la Casa Real lo confirmaba a través de un comunicado. El resto de su familia tuvo que someterse a las pruebas, que finalmente dieron negativo, pero tuvieron que mantener las condiciones de aislamiento como se estipula en estos casos.

Christian hubiera debido confirmarse inicialmente en la primavera de 2020, pero dadas las circunstancias de la pandemia tuvo que cancelarse. Sus primos Nicolás y Félix, hijos del príncipe Joaquín, han sido los últimos de la familia en recibir el sacramento eclesiástico. Ahora le toca el turno a Christian, futuro rey de Dinamarca (después de su padre), en una época en la que la mayoría de sus iguales europeas serán reinas.

El príncipe, de la misma edad que la Princesa Leonor, ha pegado un buen estirón en el último año. Deportista, simpático y con trazas de modelo (aunque lejos de su primo Nicolás), sus últimos retratos oficiales causaron furor al mostrarle como un atractivo adolescente con ganas de gustar.