La influencer sabe bien que el calor extremo está a la vuelta de la esquina, que los poros se expanden para segregar sudor y que eso no deja en buen lugar a nuestra piel, que también se ve afectada por la exposición al sol: Por todo ello, hay que mimarla un poco. Por eso Estela Grande se lanza a las mascarillas de oro y a la radiofrecuencia para rejuvenecer su piel y para que luzca suave y lisa toda la temporada.

Las mascarillas de oro se pusieron de moda hace unos años por sus múltiples beneficios para nuestra piel, entre ellos, está su gran efecto antioxidante, combate los radicales libres que aceleran el envejecimiento y, por tanto, tienen un efecto rejuvenecedor. Además, ayudan a disimular las arrugas y las líneas de expresión formadas por los movimientos de la cara llamadas arrugas o líneas dinámicas; estas se forman por realizar gestos continuados como sonreír, fruncir el ceño, absorber con la boca o dormir siempre de un lado.

Estela Grande se realiza un tratamiento de oro y de radiofrecuencia que podemos hacer desde casa

Estas mascarillas son muy nutritivas e hidratan la piel en profundidad aportando energía y un aspecto más revitalizado a nuestro rostro. Aunque este tipo de tratamientos están disponibles en cualquier centro de belleza, también podéis encontrarlas en internet o en tiendas de cosmética para realizarlas en vuestra propia casa. El frío de estas mascarillas cierra los poros que suelen estar más abiertos durante el verano. Además así ahorraréis un poco de dinero y podréis guardarlo para el tratamiento de radiofrecuencia, que es la última tecnología en reactivación de colágeno para nuestra piel.

La radiofrecuencia calienta de manera controlada mediante ondas electromagnéticas las capas inferiores de la piel y se encarga de producir colágeno. Este nutriente que se va perdiendo con los años y que es el encargado de tensar la piel, mantenerla tersa y elástica.    Este tratamiento también ayuda a drenar el tejido linfático y a aumentar la circulación sanguínea en la zona aplicada. Entre sesión y sesión, lo ideal, es que pasen entre 20 y 30 días; el resultado es más visible a partir de los tres meses y su duración en nuestra piel es de un año.

Ahora podemos realizarlo en centros de estética y, como las mascarillas de oro, también en nuestra propia casa. Varias marcas han sacado ya sus propios aparatos de radiofrecuencia para que podamos hacer nuestras sesiones a nuestro ritmo, cuando queramos y sin depender de un centro o un esteticista. Pero las que prefiráis hacerlo con la supervisión de un especialista, podéis hacerlo en el centro Nomad, donde se lo ha realizado Estela, por 80 euros la sesión.

Desliza para ver el tratamiento de Estela Grande y anímate a preparar tu piel para la temporada de verano.