Isabelle Junot nos conquistó por ser la perfecta novia en la boda que ha protagonizado con Álvaro Falcó, cuarto marqués de Cubas, e hijo único de Fernando Falcó y Marta Chávarri.  El enlace tuvo lugar en el maravilloso enclave del palacio del Marqués de Mirabel en Plasencia (Cáceres). Un escenario vinculado a la familia Falcó desde hace más de seis siglos y en el que los padres del actual marqués de Cubas, así como su prima Xandra Falcó y su esposo Jaime Carvajal Hoyos, también se dieron el ‘sí, quiero’.

Isabelle Junot, una novia radiante con un vestido de alta costura de Pronovias

«Lo más importante a la hora de elegir vestido de novia, es sentirte tú misma», con estas  palabras, Isabelle, hablaba de las claves para la elección de su traje.
Apasionada de la moda y con un estilo muy refinado, Isabelle no defraudó. Y no fue solo un vestido… Después del diseño con el que se dio el ‘sí, quiero’, la joven tenía preparada otra gran sorpresa.
La hija de Philippe Junot confió en Pronovias y en su directora creativa, Alessandra Rinaudo, para los dos vestidos que lució el día más importante de su vida

Para la ceremonia religiosa y el posterior banquete, Isabelle estaba espectacular con un vestido de escote balconette y mangas francesas confeccionado con tejido de gazar de seda y cierre de botones centrales forrados del mismo tejido en la espalda. La falda, de gran volumen, llevaba una cola dos metros y medio desde la cintura, donde dos frunces terminan con un cinturón ancho del mismo tejido. El velo era de tul ilusión completaba su primer look nupcial.
Una perfecta novia romántica y clásica, pero con un toque actual.

La guinda del pastel la puso la espectacular diadema, con la que coronaba su recogido bajo con raya al medio. Se trata de una de las joyas con más historia de la familia Falcó, una pieza de diamantes y perlas del siglo XIX, que también lució en su boda Xandra Falcó, marquesa de Mirabel, prima de Álvaro e hija del recordado Carlos Falcó.
La clásica diadema encajaba a la perfección con el toque moderno de los pendientes, elaborados en exclusiva por Rabat, un diseño trepador de diamantes del que caía una tira, que acompañó con su anillo de pedida.

El segundo vestido

Como hacen todas novias, para el momento del baile, Isabelle eligió un segundo vestido con un toque muy moderno y atrevido. También una creación de Pronovias, con un crop top y una falda encaje, que dejaba ver su vientre perfectamente tonificado. Se desprendió de la majestuosa diadema, y cambió el recogido por una cola, más fresca y juvenil.

La suya ha sido bautizada como la gran boda del año, y no es para menos, porque su matrimonio convirtió la localidad cacereña en una cumbre de personalidades  de la vida social de nuestro país y de fuera de nuestras fronteras, donde la pareja tiene grandes amigos en distintos países del mundo.