Hay cosas que me cuesta creerme. Y otras no tanto. Tras ver las imágenes de la comunión de Daniella, la hija de Bustamante y Paula Echevarría, tengo aún más claro que la pareja no va a reconciliarse.

Paula Echevarría y David Bustamante tenían muy claro desde el principio como gestionar este evento para que nadie pudiera cuestionar su buen entendimiento.
Paula Echevarría y David Bustamante tenían muy claro desde el principio como gestionar este evento para que nadie pudiera cuestionar su buen entendimiento.

Podría ser un cínico o andarme por las ramas, pero no lo voy a hacer. Igual que no me resulta convincente el noviazgo de un famosos futbolista con su última pareja, porque se les ve forzados y rodeados de titulares destinados de manera machacona a glosar su intenso amor, o me resultan llamativas las cada vez más frecuentes apariciones públicas de la reina Sofía y Juan Carlos juntos, la explosión de sonrisas de Bustamante y Paula Echevarría en la comunión de su hija me pareció más propia de un rodaje de ‘Velvet’ que de un acontecimiento real.

También os digo que si están tan fatal como dicen, los pobres tenían un papelón. Y si su actitud era ‘fake’, lo respeto porque no hay que alimentar el revanchismo y el placer de los que disfrutan con el mal ajeno. 

Paula Echevarría recurrió a la firma que usa para las ocasiones especiales, Dolores Promesas. Guapa estaba un rato, porque lo es, pero ha tenido días mejores.
Paula Echevarría recurrió a la firma que usa para las ocasiones especiales, Dolores Promesas. Guapa estaba un rato, porque lo es, pero ha tenido días mejores.

Paula y Bustamante ya no son lo que fueron e ignoro si lo volverán a ser. La actriz asturiana y el cantante cántabro llevan unos meses complicados, por la dimensión tan pública de su vida, y hay quienes siguen apostando por un comunicado inminente anunciando su separación. Que igual sí o igual no, porque las procesiones no se acaban hasta que no pasa el último cura.

De momento, todos seguimos especulando, yo el primero, porque ya no hay esas declaraciones de amor incondicional de Bustamante, más propias de un bolero de Armando Manzanero que de una persona de andar por casa, porque Paula se mueve en el terreno de la abstracción, sin pretender ella filósofa ni nada de eso. Y porque la verdad solo tiene un camino, muy corto, por cierto.

El costumbrismo español sentencia que 'las manos van al pan'. La de Bustamante, aunque solo fuera por inercia supo dónde posarse.
El costumbrismo español sentencia que ‘las manos van al pan’. La de Bustamante, aunque solo fuera por inercia supo dónde posarse.

Paula estaba ayer muy guapa, por cierto, porque lo es, pero su estilismo no me convenció, pero ni soy Anna Wintour ni pretendo serlo. Que igual acertó el pleno al quince y aquí estoy yo sacando punta a todo. Si millones de mujeres se quieren parecer a ella por algo será. Yo tiro más por Adriana Carolina Herrera, Carla Bruni, Inès de la Fressange, Carolina de Mónaco o, ya en otro palo, Macarena Gómez y Victoria Abril, que son muy graciosas, cada una en su estilo. Ya digo que me muevo entre la tradición y la modernidad, pero la perfección, la corrección de Paula me aburre un poco.

Bustamante iba clásico, como es él desde que se cruzó en su vida Paula. Tiene aspecto de ‘crooner’ y una lejana influencia de Beckham, porque a mi corto entender su biografía común parece inspirada en la pareja de Victoria y el ex-futbolista. ¡Lo sé! Es una idea cogida con pinzas, pero como lo pienso lo digo.

Para ir terminando, que los dos me caen guay, que me encantaría verles relajados de nuevo, juntos o por separado, que les deseo felicidad a arrobas, que igual la tienen, y que si España les quiere, yo no voy a ponerme independentista.

Pues ya está… ¡Feliz domingo! Y a leerme desde las playas o las piscinas, que también se puede. No me dejéis solito.