Vídeo: Europa Press

Malena Gracia habla de planes de boda con Arévalo y por qué se ve “una maruja perdida”

Malena Gracia y Arévalo por fin confirmaron su romance y ahora ya planean su paso por el altar. Ella fantasea con la idea, aunque ya se ve como una «maruja». Vea el vídeo

El pasado mes de febrero los rumores que apuntaban a una posible relación amorosa entre Malena Gracia y Paco Arévalo se vieron confirmados. La artista y el humorista llevaban años atesorando una estrecha amistad que, en ocasiones, habían despertado las dudas de sus allegados sobre si esa amistad había dado paso a un sentimiento mayor. Al final la pareja lo confirmó sin miedos, al reconocer que sus “encuentros eran explosivos”. Después llegó el silencio, los meses pasaban y la actualidad mediática silenciaba su romance sorpresa. Sin embargo, parece que el triunfo del amor se sigue manifestando y es que la cantante ha tenido oportunidad de dejar claro que sigue dejándose mimar por Arévalo.

Malena Gracia parece estar encantada con la relación que mantiene con Arévalo y es que dice que en él ha encontrado “comprensión, estabilidad, amistad, muchas cosas que las mujeres necesitamos”. Incluso llega a afirmar que tienen en mente planes de boda y es que vestir de blanco y acercarse al altar siempre ha sido uno de los sueños que se le están resistiendo. Quizá en breve les veamos intercambiar alianzas y jurándose amor eterno rodeados de sus seres queridos, aunque para eso el veterano cómico aún debe dar el decisivo paso de hincar rodilla en el suelo y pedirle formalmente a su chica que sea su esposa. Sobre esto divaga la artista, que se muestra ilusionada con la idea de una boda.

Foto: Redes sociales

Vea el vídeo en el que Malena Gracia no solo habla sobre su romance con planes de boda con Arévalo, sino también sobre el ansia con el que espera la vacuna contra el coronavirus, cómo espera que el final de la pandemia le permita de nuevo retomar su rutina de conciertos y espectáculos por la geografía española y por qué se siente feliz, a pesar de considerarse “una maruja perdida”. ¡Dale al play!