Julio Iglesias ha hecho una confesión inesperada en sus redes sociales. El cantante ha revelado los baches que ha sufrido su salud últimamente.


A mediados de agosto la delicada salud y el deterioro físico de Julio Iglesias llamó la atención de todos sus seguidores. ¿El motivo? Unas impactantes imágenes en las que se podía ver al artista en República Dominicana, mientras andaba de manera dificultosa y con la ayuda de dos mujeres que ejercían de puntos de apoyo. Su cambio era radical y a sus 76 años el cantante no parecía el mismo. Hacía tiempo que no se subía a los escenarios, pero muy pocos conocían cómo se encontraba actualmente. Semanas después de que viera la luz ese vídeo, el intérprete de ‘Soy un truhán, soy un señor‘ ha dado explicaciones de qué le sucede, así como lo complicado que ha sido para él el hecho de casi no poder andar. A pesar de siempre haberse caracterizado por ser muy celoso de su intimidad y apenas haberse pronunciado ante este tipo de polémicas, Julio Iglesias en esta ocasión ha querido hacer una excepción y ha hecho una revelación vía Instagram.

En un post en el que ha incluido un vídeo en el que se puede ver al cantante ofreciendo un concierto en el pasado, Julio Iglesias ha echado la vista atrás para contar públicamente los golpes y bajones que ha sufrido su salud últimamente. «Siempre pensé que recordar era como dar marcha atrás a mi vida y vivir atado al pasado. Hace dos meses y medio casi me rompo la pierna derecha y el tobillo izquierdo en una caída tonta desde un pequeño puente de mi casa», comienza diciendo el cantante. De este modo, el artista despeja cualquier duda o especulación que pudiera existir sobre su salud y es que muchos han sido los comentarios tanto en redes sociales como en programas de televisión sobre cómo se encontraba realmente el exitoso cantante.

Quizás por ello le ha entrado nostalgia y ha recordado momentos de su pasado en el que sentía el cariño de sus seguidores desde muy cerca, desde las actuaciones musicales en las que lograba llenar estadios. «En este tiempo, que he estado sin poder casi andar y haciendo mis ejercicios de recuperación, me he entretenido dando una vuelta por mi pasado. He visto conciertos con pequeñas historias muy simpáticas que quiero compartir con todas mis gentes», dice Julio Iglesias. «Esta pequeña “grande” historia es una prueba de ese legado increíble que me han dado tantas y tantas gentes con tanto cariño. Gracias, gracias, gracias», añade en su publicación.

Sus palabras llegan después de que Julio Iglesias se viera obligado a suspender todos sus conciertos por la pandemia. El cantante tenía muchísimas ganas de regresar a su tierra y cantar en España, sin embargo, la crisis sanitaria truncó todos sus planes. «Tendremos que esperar a que esta terrible pandemia nos permita hacer conciertos. Tengo muchas ganas de cantar en mi país», dijo a la agencia EFE tras confirmar que no tiene, ha tenido o tendrá ninguna intención de bajarse de los escenarios y que seguirá durante un tiempo al pie del cañón: «Yo me retiraré cuando me retiren». 

Aunque este verano ha sido noticia por otro motivo bien distinto, el de de su juicio de paternidad. Javier Santos volvía a acaparar todas las miradas a finales de agosto tras conocerse que el juicio de paternidad que tiene con Julio Iglesias volvía a dar un giro de timón inesperado. Si bien en el pasado una prueba de ADN demostró genéticamente que era hijo del artista, la Audiencia Provincial de Valencia dijo hace unos meses que esto ya se había juzgado, por lo que daban carpetazo a este asunto. La desilusión entonces se apoderó del primogénito de Edite Santos, pero ahora se ha conocido que la ONU va a jugar un papel fundamental en su infatigable lucha. Y es que ha sido el Comité Internacional sobre Desapariciones Forzadas, Detenciones Arbitrarias y Delitos de Genocidio y Lesa Humanidad el que ha puesto en jaque a la justicia española al denunciarla ante el Comité Internacional de Derechos Humanos de la ONU. Según ellos, se han vulnerado los derechos fundamentales de Javier.

Por ello, desde SEMANA nos pusimos en contacto con el abogado de Javier Santos, quien nos aclaró cómo se encontraba su cliente. «Está muy contento, muy satisfecho y expectante de que su caso entre de lleno en lo que son los Derechos Humanos. Está entusiasmado porque se esté tratando…La verdad genética tiene que prevalecer», ha asegurado el letrado a esta revista.