Iker Casillas publica el resultado de su última revisión médica

Iker Casillas y Sara Carbonero han vuelto a Oporto tras un corto periplo en España y el portero se ha sometido a una revisión para comprobar su estado.

Después de pasar una temporada en España, Iker Casillas y Sara Carbonero ya han regresado a Oporto, con el objetivo de seguir descansando y recuperarse de sus sendas operaciones. Una de las primeras cosas que ha hecho el futbolista es someterse a una revisión médica para comprobar cómo se recupera del infarto de miocardio que sufrió a comienzos de mayo.

Lo que ha sorprendido es que el portero comparta el resultado de la prueba en su cuenta de Instagram y bajo el título ‘recover’, que en español significa recuperar y con lo que quiere decir que se encuentra en pleno proceso de recuperación. Casillas necesita tranquilidad estas semanas para decidir su futuro, aunque la prensa deportiva coincide casi en su totalidad en que optará por retirarse del fútbol profesional.

A Iker le habría gustado jugar hasta los 40 pero el infarto sufrido ha puesto en jaque a su corazón. Además, el tratamiento anticoagulantes que está siguiendo le imposibilita la práctica deportiva al más alto nivel. Diferentes medios portugueses ya han informado de que podría seguir ligado al Oporto en alguna de sus áreas técnicas.

Por su parte, Sara Carbonero también se encuentra inmersa en su proceso de recuperación particular, tras ser intervenida de un tumor ovárico hace algunas semanas, tal y como informó ella misma: «Afortunadamente lo hemos pillado muy a tiempo pero todavía me quedan unos meses de lucha mientras sigo el tratamiento correspondiente».

Los dos han aprovechado estas últimas semanas para estar en Navalacruz (Ávila), el pueblo de Iker Casillas. Allí se han encontrado con viejos amigos y han logrado tener esa calma tan necesaria para recuperarse completamente. Al lado de la pareja ha estado de manera fiel Isabel Jiménez, la mejor amiga (y socia) de Sara Carbonero.

Iker Casillas y Sara Carbonero eran unos de los invitados a la gran boda que celebraron Sergio Ramos y Pilar Rubio este pasado sábado, pero lo último que necesitaban era un tumulto tan grande como el organizado en Sevilla. Por eso, su ausencia no necesita ni tan siquiera justificación.