El torero, de 88 años, lleva cinco días ingresado en la clínica de la Zarzuela de Madrid aquejado de dolores agudos en la espalda. Apenas puede moverse.


Jaime Ostos se encuentra ingresado en la clínica de la Zarzuela de Madrid a causa de una dolencia en la espalda que le provoca dolores muy agudos y le impide caminar.

Su entorno, preocupado por su estado de salud

El diestro, de 88 años, lleva cinco días en un centro hospitalario, donde ingresó como consecuencia de una lesión en la espalda que dificulta su capacidad para moverse.

Aunque se encuentra bien de ánimo, lo cierto es que el entorno del diestro está preocupado por su estado de salud, tal y como han revelado a EFE personas cercanas al torero. Según sus allegados, en las próximas horas le realizarán una serie de pruebas para saber si se le pueden realizar infiltraciones que palien sus fuertes dolores. Dolores que, según su entorno, son «insoportables».

Sufre osteoporosis y un pinzamiento en las lumbares

Y es que el diestro, que se mueve con ayuda de un andador, «se ha negado a moverse de su casa hasta que pueda caminar por sí solo». El origen de sus dolores está en una lesión que padece desde hace tiempo: sufre un pinzamiento en las lumbares, así como osteoporosis.

La última vez que Jaime Ostos asistió a un acto público fue el pasado verano en una gala la Asociación Española contra el Cáncer. Acompañado de su esposa, María Ángeles Grajal, se le vio desmejorado, caminando con ayuda de unas muletas.

Poco después de aquel acto, en septiembre de 2019, el sevillano tuvo que ser ingresado en el hospital Montepríncipe de la capital a causa de un edema pulmonar. Una dolencia que le hizo permanecer casi tres meses en centro: no regresó a su domicilio hasta las pasadas Navidades.