Harvey Weinstein espera con tristeza la resolución judicial de su mediático juicio en el que respondía a las acusaciones de un centenar de actrices que le acusaban de acoso sexual y violación. Se enfrentaba a varios delitos, pero solo se le han adjudicado dos, de hecho, los menos graves o los que menos condena le conllevarán, pero todo hace indicar que no se librará de pasar una temporada entre rejas por ser un depravado sexual.

Pero a la lista de delitos sexuales que se le atribuyen al maltrecho productor hollywoodiense Harvey Weinstein ahora se le suma un entuerto igual de feo. Un año después de que Jennifer Aniston decidiese romper su silencio y confesar que ella también ha sido víctima del abuso de poder al que sometía el productor a las mujeres de la industria del cine en Hollywood, este mandó un correo electrónico en el que decía que “alguien debería matar a Jennifer Aniston”. Ahora estos emails han visto la luz.

La actriz acusó a través de una amiga que Harvey Weinstein le tocó el trasero en numerosas ocasiones durante fiestas de gala en las que coincidían, así como actos promocionales de las películas que les unían. De hecho, hablaba de cómo en la promoción de la cinta ‘Derailed’, en 2005, el productor “miraba fijamente el escote de la actriz”.

Los correos que han dejado más hundido si cabía a Harvey Weinstein han salido a la luz 24 horas antes de que se publique la sentencia final del juicio contra el productor de cine. Se le acusaba de numerosos delitos sexuales y por hacer uso de su poder para ganar favores sexuales de sus compañeras de profesión, pero tan solo se han podido probar dos delitos: violación en tercer grado y acto criminal sexual en primer grado.