Iñaki Urdangarin sale de la cárcel para trabajar con discapacitados: así es su primer día en ‘libertad’

Este jueves comienza una nueva etapa para Iñaki Urdangarin. Tras un año y tres meses sin salir de la cárcel de Brieva, donde cumple una condena de cinco años y diez meses, el marido de la infanta Cristina ha salido al exterior para comenzar un voluntariado en el Hogar Social Don Orione, que ha visto como todo se ha revolucionado a su alrededor.

17Comienza una nueva etapa

Iñaki Urdangarin ha llegado al Hogar Don Orione minutos antes de las 10 de la mañana, muy sonriente y vestido con una camisa de color azul y una mochila en bandolera. Lejos de esconderse, no ha dudado en girarse para que se le pudiera ver.

16Vídeo: así es el centro en el que trabaja como voluntario

15Ha salido con una gran sonrisa

El que fuera duque de Palma ha salido con una gran sonrisa del coche en el que ha viajado de la prisión a su nuevo trabajo con una gran sonrisa. Sin duda, tenía ganas de volver a estar en libertad y no lo ha escondido.

14Un look de lo más curioso

Uno de los detalles más curiosos está en su look, sobre todo en el pantalón, de corte capri que dejaba a la vista unos calcetines grises decorados con un dibujo.

13Se le veía con ganas de empezar

Este jueves va a marcar un antes y un después en la vida de Iñaki Urdangarin ya que durante las horas que esté trabajando de voluntario no tendrá ningún tipo de vigilancia, aunque sí un escolta.

12Máxima seguridad

El Hogar Social Don Orione, ubicado en Pozuelo de Alarcón, comenzó a prepararse para la llegada de uno de los presos más famosos de España la tarde anterior, previniendo la gran expectación mediática que va a generar su llegada.  

11Por la puerta principal

Tal y como informó el mismo director del centro, Iñaki Urdangarin ha entrado por la puerta principal del recinto. La suya es la imagen del día y es que no se le veía desde que entró en la cárcel, hace año y medio.

10Vídeo: el director del centro rompe su silencio

916 horas semanales de ‘libertad’

Gracias a este voluntariado, el marido de la infanta Cristina va a disfrutar de una etapa de su condena en la que tendrá cierta ‘libertad’. Este voluntariado va a tener lugar dos veces a la semana durante ocho horas cada día.

8Viaja en un coche hasta Madrid

Si bien se esperaba que abandonara la cárcel de Brieva en un furgón policial, finalmente su traslado se ha producido en un coche por motivos de «seguridad», según ha informado Prisiones.

7Acompañado de dos escoltas de su confianza

Los dos escoltas que han ido a buscarle a la cárcel de Brieva y le han acompañado a su puesto de trabajo son de su absoluta confianza.

6No se ha escondido

Si bien no todo el mundo estaba seguro de que Iñaki se fuera a dejar ver, ya que su familia se ha escondido en todas y cada una de las visitas que le han hecho en estos quince meses, él ha preferido actuar con naturalidad. 

5Ha saludado a los periodistas

Es más, cuando los periodistas que estaban reunidos en el Hogar Social Don Orione le han preguntado cómo se encontraba, él no ha dudado en girarse y contestarles con una sonrisa y un saludo.

4Acudirá los jueves y los martes

A partir de este momento, el cuñado del rey Felipe acudirá a este centro de Pozuelo de Alarcón dos veces por semana, los martes y los jueves, en los que tendrá que recorrer en coche los 100 kilómetros -por trayecto- que separan la cárcel de su voluntariado.

3Para «evitar la desocialización»

Este tipo de actividades están pensadas para que los presos como Iñaki, que es el único preso masculino de su módulo, no caigan en la «desocialización que comporta la soledad«, tal y como se recoge en el auto del juez que lleva su caso, Florencio de Marcos Madruga.

2Sus tareas en el centro

Su abogado, Mario Pascual Vives, ha explicado que lo que va a hacer será «ayudar a gente con discapacidad, con necesidades, y puede aportar no solo la vertiente deportiva que es algo que conoce muy bien sino también el poder ayudar a las personas que tienen algún tipo de problemas».

1Un perfil de ‘baja peligrosidad’

El voluntario de Urdangarin no ha estado exento de polémica, sin embargo, el juez fue claro en su auto, «los internos clasificados en segundo grado de tratamiento que presenten un perfil de baja peligrosidad social y no ofrezcan riesgos de quebrantamiento de condena, podrán acudir regularmente a una institución exterior para la realización de un programa concreto de atención especializada, siempre que este sea necesario para su tratamiento y reinserción social».