El heredero británico envía un emotivo mensaje: "Ahora me encuentro en el otro lado de la enfermedad... esperando que vengan tiempos mejores".


Solo una semana después de ser diagnosticado positivo con coronavirus, Carlos de Inglaterra obtenía el pasado lunes la autorización de sus médicos para salir del autoaislamiento y considerarse curado. Eso sí, aún deberá mantener las lógicas medidas de prevención, sobre todo porque comparte domicilio con su esposa, Camilla de Cornualles, quien aunque dio negativo en a prueba, según las normativas gubernamentales todavía tendrá que cumplir la cuarentena durante una semana más que él. Ambos se encuentran en la residencia campestre de Birkhall, en el estado de Balmoral (Escocia), donde decidieron recluirse cuando estalló la pandemia. Recordemos que, a sus 71 y 72 años respectivamente, los dos pertenecen a un grupo de riesgo.

Su enfermedad ha sido un visto y no visto, ya que en apenas 7 días el heredero británico era dado de alta. Pero, como bien dijeron al principio, sus síntomas eran leves y podía continuar con algunas tareas desde ‘casa’. Así ha sido. Hoy ha reaparecido en persona para dar voz a esta crisis del coronavirus que está golpeando en todo el mundo, sin atender a clases sociales, como lo demuestra él en primera persona.

En las cuentas de redes sociales de Clarence House han subido este mensaje del príncipe Carlos, en el que habla como patrón de Age UK, una organización enfocada en los mayores. Impecablemente vestido y luciendo un buen aspecto, el hijo de la reina Isabel ha dicho: «Después de haber pasado recientemente por el contagio del coronavirus, afortunadamente con síntomas leves, ahora me encuentro en el otro lado de la enfermedad, pero todavía en un estado de distancia social y de aislamiento general. Como todos estamos aprendiendo, esta es una extraña, frustrante y a menudo estresante experiencia, cuando ya no es posible la presencia de familiares y amigos y las estructuras normales de nuestra vida han cambiado de repente».

«En este preocupante y sin precedentes tiempo de nuestras vidas, mi esposa y yo estamos pensando particularmente en todos aquellos que han perdido a sus seres queridos en tan difíciles y anormales circunstancias. Y en todos los que tienen que sobrellevar la enfermedad, la reclusión y la soledad».

El príncipe continúa, mirando a cámara y leyendo en ocasiones el texto en sus manos: «Como patrón de Age Uk y mi mujer como patrona de Silver Line, nuestros corazones están con todos esos mayores en todo el país que están padeciendo esta enorme dificultad. Sin embargo, también sabemos que en cada comunidad de esta tierra, donde personas de todas las edades están viéndose afectadas, hay maravillosos vecinos, particulares y grupos de voluntarios, que proveen de incansables cuidados y atención hacia los más vulnerables. Y que toda esta red de asistencia altruista está ayudando por sí misma a dar un apoyo vital y de seguridad para los profesionales tan presionados. Y en una época en la que médicos, enfermeras y todos los equipos auxiliares que conforman la columna vertebral de nuestro sistema sanitario sienten una mayor presión, y riesgo, mientras combaten heroicamente para salvar vidas en las unidades de cuidados intensivos, y para contener lo más posible la expansión del virus, nuestros pensamientos y oraciones están con toda esa gente maravillosa, cuya capacidad extraordinaria, devoción al deber y el cuidado a sus pacientes, nos hace sentir tan orgullosos«.

«De hecho, ha sido estupendo ver cuántos cientos de miles a lo largo de todo el Reino Unido se han inscrito como voluntarios sanitarios, ofreciéndose para ayudar en lo que puedan a los que están en la primera línea. Queda bastante claro que esta gente esencial debe ser tratada con una consideración especial cuando terminan sus agotadoras tareas e intentan hacer su compra, por ejemplo, teniendo que lidiar con una ansiedad constante por sus propias familias y amigos».

«En este sentido, también tenemos en mente a muchos trabajadores de las tiendas, que están trabajando lo más duro que pueden cada noche para mantener los estantes de los supermercados abastecidos, y más allá de la emergencia en la que estamos. Como nación estamos enfrentándonos a un profundo reto, en el que somos conscientes de la amenaza a nuestros medios de vida, negocios y bienestar de millones de ciudadanos. Ninguno de nosotros puede decir cuándo terminará todo esto, pero terminará. Hasta entonces, vamos a intentar vivir con esperanza y con fe en nosotros mismos y en los demás, esperando que vengan tiempos mejores«.

El príncipe Carlos de Inglaterra ha grabado este mensaje en la biblioteca de Birkhall. A partir de ahora, y con el beneplácito de los doctores, podrá mantener alguna reunión telemática y también podrá hacer algo de ejercicio. Hoy ya ha dado un paso muy importante para su completa recuperación.