Diana ‘vuelve’ con el rostro de la actriz Emma Corrin en la cuarta temporada de ‘The Crown’, donde no se ocultan los capítulos más oscuros junto al príncipe Carlos y los Windsor.


Pocas veces el mundo de la realeza británica ha sido retratado con tanto lujo de detalles y tanta profundidad como en la serie ‘The Crown’, que se emite en Netflix. Pues bien, esta ya calienta motores para el estreno de su cuarta temporada, previsto para el próximo 15 de noviembre, cuyo mayor aliciente será, ¡al fin!, la irrupción en la historia de Diana de Gales. Hasta el momento hemos ido viendo la evolución de la reina Isabel desde su llegada al Trono, su matrimonio, sus hijos, los avatares de su hermana la princesa Margarita y el resto de miembros de los Windsor. Ahora entra en juego Diana, la mujer que habría de casarse con el príncipe Carlos, y su transformación de jovencita tímida en la princesa más seguida del mundo.

Como bien sabemos, no todo fueron luces y esplendor en su vida. Es más, la propia Diana contaba en un documental con su propia voz que los problemas empezaron prácticamente durante su noviazgo y que incluso llegó a plantearse cancelar su boda con el heredero, pero ya estaba todo en marcha y por responsabilidad decidió seguir adelante…

El resto es historia. Una historia a ratos brillante y en muchos otros con tintes muy oscuros, casi de película de terror. Desde luego ofrece un material excelente para la ficción, y en este caso para ‘The Crown’, una serie que se ha distinguido precisamente por no ocultar los momentos o facetas menos atractivos de sus protagonistas. Y eso teniendo en cuenta que la mayoría de ellos están vivos, como la propia soberana y su esposo, el duque de Edimburgo, encarnados de manera magistral por Olivia Colman y Tobias Menzies. Su lema para esta nueva temporada es: «El cambio pondrá en jaque a la tradición».

La que se ha hecho con el codiciado y difícil papel en esta esperada nueva entrega ha sido la actriz Emma Corrin, de 24 años. De rostro dulce, rubia… el físico encaja perfectamente con el de aquella ‘palomita’ de familia aristocrática que saltó a los medios en 1980, cuando se la empezó a relacionar como novia del príncipe Carlos, entonces un soltero de oro empedernido que venía de llorar su ‘ruptura’ con Camilla, ya casada con el coronel Parker Bowles. Lady Diana Spencer tenía apenas 20 años y trabajaba en una guardería, adoraba a los niños y rápidamente todo el mundo empezó a adorarla también a ella. Representaba ese aire fresco que podía revitalizar los rancios salones de Buckingham; sin pasado, dócil y obediente.

En los adelantos que ha ido presentando Netflix se muestran los grandes momentos icónicos de esta historia: el anuncio de compromiso de Carlos y Diana, su boda en la catedral de Saint Paul… y también los entresijos familiares y en particular de la pareja. No todo era como el cuento de hadas que se vendió al principio. De hecho, la propia actriz pidió a los guionistas que incluyeran escenas de la bulimia que padecía la princesa de Gales. «Sentí que si estábamos tratando de representar la bulimia de una manera honesta, teníamos que demostrarlo»; de lo contrario, sería un flaco favor para cualquiera que haya pasado por eso», ha dicho Emma Corrin.

La productora ha comunicado su colaboración con una organización que trata este trastorno alimentario y además ha incluido advertencias de contenido sensible en tres de sus capítulos, en los que se verá al personaje de Diana vomitando, influida por el estrés que le provocaba ver que su matrimonio se desmoronaba. Hay que recordar que la propia princesa reveló su trastorno en una entrevista en 1995 y que con su ejemplo pretendía ayudar a otras mujeres que lo sufrieran.

A nivel personal, la actriz Emma Carrin cuenta que interpretar a la Princesa del Pueblo  supone todo un reto para ella: «La princesa Diana era un icono y su efecto en el mundo continúa siendo profundo e inspirador. Explorar su figura es una oportunidad excepcional y trataré de hacerla justicia». ‘The Crown’ es una producción espectacular y para ella han recreado algunos de los looks más famosos que lució Diana de Gales. El parecido entre ambas es ciertamente escalofriante y contribuirá a traer de nuevo al primer plano (si es que alguna vez se ha ido) el eterno mito de Lady Di.