La reina Margarita de Dinamarca tiene miedo por la vida de su nieto de 10 años, el príncipe Henrik, que sufre graves problemas respiratorios desde pequeño


El miedo al coronavirus es común a todos los mortales y es que su expansión en imparable y todos los esfuerzos de los gobiernos por contener la pandemia mundial son ingentes, pero aún insuficientes. Un miedo que comparten no solo entre los ciudadanos de a pie, sino también entre los miembros de las familias reales, después de confirmarse que algunos de los miembros de la realeza también han dado positivo en coronavirus, pese a tener sangre azul. Así ha sucedido con el príncipe Alberto de Mónaco y el príncipe Carlos de Inglaterra, y teme que suceda con su nieto la reina Margarita de Dinamarca, que vive con temor de que su nieto dé positivo en Covid-19, con el serio riesgo que esto supone para su vida.

La familia real danesa es pionera en eso de la transparencia, algo que se echa en falta en otras casas reales. No tienen reparo en poner en dominio público las cuestiones delicadas que les sucede, aunque sea por cuestiones de salud. Un compromiso con su pueblo que ahora les ha llevado a reconocer su miedo por la vida del príncipe Henrik, hijo mayor de los príncipes Joaquín y Marie, que sufre problemas respiratorios a sus 10 años. Una patología incompatible con el coronavirus, lo que acrecienta su preocupación en plena crisis sanitaria.

Así lo han dado a conocer desde el gabinete de comunicación de la casa real danesa a través de la página oficial de la familia real y mediante sus redes sociales oficiales. Ha sido este martes, cuando la familia ha decidido compartir con sus ciudadanos los problemas de salud que sufre uno de los nietos de la reina Margarita de Dinamarca y por el cual ha tenido que acudir a la sala de urgencias de un hospital en plena crisis sanitaria, arriesgándose a ser contagiado por coronavirus.

El príncipe Henrik se somete al test del coronavirus

El príncipe Henrik, tal y como se informa en el citado comunicado de prensa, regresaba desde París a Dinamarca para ser examinado de urgencia por una bronquitis asmática. La psicosis que se viven estos días ante la expansión del contagio por coronavirus hizo acrecentar el miedo por la posibilidad de que el joven hubiese contraído la enfermedad. Para evitar especulaciones o que los rumores tuviesen mayor calado mediático que las informaciones oficiales, desde palacio decidieron reconocer los problemas respiratorios que aquejan al nieto de la reina Margarita de Dinamarca. Una problemática ajena a la crisis por coronavirus, como así se ha comprobado tras realizarle las pertinentes pruebas por Covid-19 que, tras una angustiosa espera, ha dado negativo, sacándole todos los demonios a la familia de la cabeza.

Tal y como se ha informado a través del comunicado que han compartido por sus vías oficiales, el príncipe Henrik de Dinamarca arrastra problemas respiratorios desde hace años, incluso desde su mismo nacimiento. Es por eso que ha sido trasladado a su país para ser examinado personalmente por los profesionales médicos que llevan su caso desde pequeño y que conocen su historial médico desde hace 10 años. No ha sido necesario dejar ingresado al pequeño príncipe, que tras las pruebas pertinentes ha podido regresar a su casa a continuar con su cuarentena. Dejan atrás París, donde la familia se había instalado el pasado mes de septiembre para comenzar una nueva vida alejada de la atención mediática de su país y centrados en llevar una vida cómoda sin mayores escándalos.

Lo mismo le ha sucedido a Mary de Dinamarca, que se había instalado en Suiza junto a sus hijos, que comenzaron el pasado mes de enero un curso en la escuela privada Lemania-Verbier. Mientras sus hijos continuaban con su formación, la princesa Mary de Dinamarca se aseguraba de su buen rendimiento y de que no les faltaba de nada desde suelo suizo. Por su parte, el príncipe Federico, su padre, continuaba con sus labores de representación de la corona que un día llevará sobre su cabeza. No obstante, estos planes han sido aplazados ante el avance imparable del coronavirus, como así anunciaron al inicio de la semana: “En vistas del empeoramiento de la situación en Dinamarca por el Covid-19, el príncipe heredero ha decidido que su familia se marchara de Suiza. La pareja real considera que lo natural es regresar a casa y estar con los daneses en un momento que requiere mucho de todos y donde existe la responsabilidad de cuidarse mutuamente. La estancia escolar se interrumpe con anticipación, y los cuatro niños, cuando las autoridades públicas vuelvan a abrir Dinamarca, continuarán su educación en su colegio”.

Mary de Dinamarca manda a sus hijos a un internado de Suiza

Esta situación de crisis excepcional ha obligado a la familia al completo a recluirse en el palacio de Amalienborg. Así han hecho tanto el príncipe Federico y su familia, como el príncipe Joaquín y los suyos, ocupando los distintos pabellones que acoge el palacio danés. La excepción llega con la reina Margarita, que ha optado por respetar la cuarentena lejos de los suyos en el castillo de Fredensborg, para así no exponerse innecesariamente al coronavirus que pudiesen haber contraído sus seres queridos. Es momento de estar unidos, pero desde la distancia.