La socialité nos ha desvelado cuál es la merienda perfecta para ganarle la batalla a la báscula, controlar la ansiedad por el picoteo y… ¡disfrutar mucho!


La dieta y el ejercicio son fundamentales a la hora de perder peso, pero a veces no reparamos en ciertos errores cotidianos que nos impiden cumplir nuestro objetivo. Uno de ellos es saltarse la merienda (o hacerla mal). Y es que, aunque no lo creas, es una comida muy importante, ya que consigue controlar el hambre y la ansiedad manteniendo los niveles de glucosa estables. Carmen Lomana lo sabe, y ahora nos ha descubierto cuál es su merienda perfecta para mantenerse siempre tan estupenda.

La merienda de Carmen Lomana tiene todo lo que necesitas si buscas perder peso

La merienda siempre está en el punto de mira. El aburrimiento, el estrés o la tristeza son algunas de las emociones que nos llevan a comer de forma impulsiva a partir de las 6 de la tarde. Aunque también en otras ocasiones (sobre todo cuando buscamos perder peso rápido) recurrimos compulsivamente a los alimentos o snacks light. ¡Error! muchos de estos productos, como pueden ser algunas barritas de cereales, pueden contener tantas o más calorías que una chocolatina. Sea como sea, cambia el chip y empieza a merendar mejor. La opción de Carmen Lomana, además de ser saludable y deliciosa, te ayudará a controlar la ansiedad por los dulces y a mantener a raya el hambre hasta la hora de la cena. ¿Quieres sabes cuál es? Tostadas de pan de centeno con queso fresco 0%, una rodaja de tomate y unas gotitas de aceite de oliva. Apetece, ¿verdad?

Todo beneficios

¡Cuídate mientras disfrutas! La merienda de Carmen Lomana no es ninguna elección hecha al azar, estas tostadas cuentan con unos beneficios concretos para ganar la batalla a la báscula y sentirte llena de energía. ¡Toma nota!

Pan de centeno: No engorda si sabes cuánto y cómo comerlo. Los especialistas recomiendan tomar 3 raciones diarias de unos 50 gramos cada una (dos rebanadas). El de centeno (aunque también el de espelta y el de trigo 100% integral) tienen además un índice glucémico por debajo de 55, lo que significa que liberan muy poco a poco la glucosa y no provocan picos bruscos de ansiedad por el dulce.

Queso fresco desnatado: Los lácteos desnatados sin lactosa son una excelente fuente de proteínas, vitaminas y calcio, y son versátiles y muy ligeros. Un pequeño vasito únicamente suma 41 calorías a tus platos.

Tomate: Ayuda a mantener el peso en la báscula gracias a su bajo nivel en calorías (100 gramos tienen solo 18 calorías), ya que la mayor parte de su peso, un 95%, corresponde a agua. ¿Más? Es fuente de en licopeno, un poderoso antioxidante que combate los radicales libres.

Aceite de oliva: Es la guinda del pastel. El aceite de oliva virgen extra contiene ácido oléico, el aliado perfecto para regular el nivel de colesterol en sangre, ya que contribuye a disminuir el ‘malo’ y a aumentar el ‘bueno’. No tengas miedo, con unas gotitas añadirás sabor a tu merienda sin sumar casi calorías.