Laura Fa se ha convertido poco a poco en una de las colaboradoras imprescindibles de Sálvame‘. Y es que no tiene pelos en la lengua y siempre es la primera en mojarse cuando un tema está de actualidad. Así que no nos extraña que, como ya es una habitual en Mediaset, quiera lucir en pantalla lo más guapa posible.

Hace algunas semanas nos descubría cuál es su tratamiento estrella para controlar el encrespamiento y presumir de una melena fuerte, suave y brillante. Y ahora, a poco más de 15 días para que de comienzo la primavera, la catalana se ha propuesto eliminar unas cuantas arruguitas de la frente para recibirla con su mejor cara. ¿Cómo? Pues, ni más ni menos que poniéndose bótox: «Me voy a pinchar la cara para estar divina de la muerte», comenzaba explicando en un vídeo que ha colgado en Instagram (donde ya cuenta con casi 90.000 seguidores).

Laura Fa se pone bótox para mantener a raya las arrugas y líneas de expresión

La colaboradora no se lo ha pensado dos veces y se ha puesto en manos de la doctora Archidona. Su objetivo principal era acabar con las líneas de expresión y las arrugas que le molestaban en la frente. «Son solo cinco pinchazos de nada para eliminar esas arrugas que no me gustan», decía Laura.

Lo cierto es que el bótox es imbatible a la hora de rejuvenecer el rostro, sobre todo si se habla del tercio superior. Básicamente se trata de una proteína que, una vez tratada y en dosis mínimas y absolutamente controladas, consigue relajar los músculos faciales, eliminando o atenuando las líneas de expresión, dejando la piel tonificada y tersa, y devolviendo toda su luminosidad al rostro. Eso sí, sus efectos no son permanentes, cuando la toxina botulínica desaparece por completo, vuelven a reaparecer las arrugas.

El bótox se aplica mediante la utilización de unas agujas muy finas debajo de la piel, en el músculo correspondiente, por lo que no tiene que causar dolor, si acaso una pequeña molestia totalmente soportable. Además, el tratamiento no requiere anestesia, es ambulatorio y no deja cicatrices. ¿Lo mejor? Por lo general solo es necesaria una única sesión, y los resultados se aprecian enseguida.

De hecho, Laura Fa ha salido encantada de la clínica: «Yo me pincho muy poco bótox, pero así consigo acabar con esas arrugas y esa cara de enfadada», explicaba. Y la verdad es que la catalana ha logrado un resultado muy natural, perfecto para rejuvenecer sin perder naturalidad, que era lo que ella buscaba. Aunque si quiere mantener los resultados en el tiempo, deberá volver a pincharse dentro de unos meses.