A partir de los cuarenta cuesta más mantener el peso a raya, en especial a la mujeres, dado que la menopausia y sus cambios hormonales dificultan el camino. De hecho, es en esta década cuando los cambios en el metabolismo empiezan hacerse más notorios. Por eso, para no ganar kilos de más y gozar de una buena salud sabemos que hacer deporte es vital para cuidarse tanto por dentro como por fuera. Y complementarlo con una alimentación saludable es igual de importante o más para lograrlo; por eso, hemos fichado los hábitos sanos de Esther Doña. Aunque, eso sí, no todas las dietas son igual de efectivas o sirven para todo el mundo en general. Lo ideal es personalizarla a las propias necesidades de cada uno y, si fuera posible, recomendada por un profesional de la nutrición.

Sin duda, no es nada fácil dar con la dieta ideal, pero ella lo ha conseguido. La viuda de Carlos Falcó utiliza su cuenta personal de Instagram para mostrar a sus fans sus rutinas deportivas y los alimentos que consume a diario. Así consigue lucir estupenda por fuera y sana por dentro a sus 44 años.

Esther Doña prefiere cultivar sus verduras en casa

Esther prefiere cultivar sus propias verduras en casa y tener un estilo de vida más sustentable y sano. Siempre aprovecha la oportunidad para cosechar tomates y frutas y así no solo apuesta por una alimentación sana y libre de tóxicos, también está más conectada con la naturaleza.

Uno de sus trucos fit siempre ha sido empezar la mañana con un zumo verde que lleva piña, apio y jengibre. Esta combinación no solo ayuda a depurar, también es buena para lucir una piel más radiante. La piña es un diurético natural, que ayuda a eliminar líquidos y toxinas del organismo, el apio es un anttinflamatorio y el jegibre tiene propiedades termogénicas por lo que favorece la pérdida de peso. «Está absolutamente delicioso y así empiezo la semana depurando», escribía en su red social.

Seguidora del pilates en máquina y la meditación

La empresaria malagueña realiza un entrenamiento de pilates en máquina muy motivador, en el que realiza varios ejercicios para endurecer y fortalecer el tronco, la espalda baja y los glúteos. Además, corrige la postura y la mejora. Al realizarlo en máquinas contribuye a conseguir este objetivo, y sienta muy bien porque consigue estirar la columna vertebral, facilitar el movimiento y evitar la sobrecarga muscular.

Sin duda, el entrenamiento de pilates es una de las disciplinas que más adeptos tiene. Este método de entrenamiento no solo es perfecto para conseguir una figura más estilizada y sana, también contribuye a mejorar y activar la circulación de la sangre, nos ayuda a destensarnos y mejor nuestro estado de ánimo.

Algunas mujeres de más de cuarenta padecen desmineralización ósea a causa de los  cambios hormonales. El ejercicio físico es un pilar fundamental para eludir este debilitamiento de los huesos. Al hacer pilates los músculos avivan el metabolismo de las células óseas y a su vez los huesos se rehabilitan. En este sentido, el pilates es especialmente poderoso. Además, lo combina con meditaciones con las que consigue relajarse y dormir mejor. «Hay que dejar la pereza a un lado, con disciplina y constancia se puede conseguir unos hábitos de vida saludables», escribe en su perfil personal de redes sociales.