Terelu Campos y su hija, confidencias ‘de amigas’ entre copas y risas

Terelu Campos y su hija, confidencias ‘de amigas’ entre copas y risas

Alejandra Rubio y su madre comieron en un restaurante de Majadahonda y se mostraron muy cómplices

No es ningún secreto la excelente relación que existe entre Terelu Campos y su hija Alejandra Rubio. La colaboradora de televisión es su gran apoyo y una de sus mejores consejeras ahora que Alejandra ha cumplido los 18 años y que está apuntando a ser una de las influencers más potentes de nuestro país. A su ves, la joven es la consigue que Terelu olvide semanas negras como la que pasó recientemente, en la que le llovieron multitud de críticas por el carácter supuestamente déspota que personas de su pasado describieron.

Terelu y su hija comiendo en un restaurante de Majadahonda.

Madre e hija comieron juntas este pasado martes 12 de junio en el restaurante Panorama Oyster de Majadahonda tal y como se aprecia en las fotografías conseguidas en exclusiva por SEMANA.

Confidencias, risas y copas

Testigos presenciales han confirmado a este medio que Terelu y Alejandra Rubio hicieron gala de una gran complicidad.

Larga sobremesa con copas incluidas.

La joven, vestida con su habitual look negro y con la cara sin una gota de maquillaje, siempre pendiente del cuidado de su físico, comió una ensalada. Terelu, cómoda con unos leggins negros y camiseta suelta azul turquesa, pareció preocuparse menos por las calorías, ya que tras la comida pidió dos copas. Lo que sí ha heredado Alejandra de su madre es el insano vicio del tabaco. Ambas fumaron varios cigarrillos durante la conversación que mantuvieron en la larga sobremesa que se alargó hasta las 20:00 de la tarde.

La nieta y la hija de María Teresa Campos no pararon de reír mientras la joven le mostraba fotos a su madre en su móvil o cuando le contaba anécdotas vividas en la casa de su padre y ex de Terelu.

Madre e hija se mostraron muy confidentes y cómplices.

Incluso, como dos adolescentes en una discoteca, acudieron juntas al baño.

Las confidencias y las risas  entre ambas fueron constantes. Las horas pasaban y se notaba que Terelu y Alejandra Rubio se sentían tan cómodas como lo estarían dos amigas que se ponen al día tomando unas copas.

Como dos buenas amigas que se ponen al día.