Sofía Suescun se rompe al hablar de los momentos más duros de su infancia

Tras ser repescada Sofía Suescun ha hecho su 'curva de la vida', en la que ha recordado entre lágrimas los momentos más duros de su niñez.

Sofía Suescun acaba de regresar a la casa de ‘GH DÚO’ como repescada y ya ha protagonizado uno de los momentos más emotivos de lo que va de programa. Este martes, la ganadora de ‘Supervivientes’ se ha enfrentado a su ‘curva de la vida’, en la que ha confesado uno de lo momentos más duros de su vida, el que la marcó para siempre.

Leer más: Sofía Suescun y Alejandro Albalá se enzarzan en ‘GH Dúo’: “Me estoy volviendo loco”

Cuando era apenas una niña, su madre sufrió malos tratos por parte de su padre y ella fue testigo. “Yo nací y supongo que fruto de dos personas que querían lo mejor para mí, pero hay cosas que tengo grabadas y que no he conseguido olvidar”, empezó explicando, ya bastante nerviosa y presagiando que no podría contener las lágrimas durante mucho más tiempo.

“Yo tendría 5 o 6 añitos y vi como mi padre arrastraba a mi madre de los pelos por el pasillo de casa, la golpeaba sin piedad. Fue horroroso (…). Esta persona -refiriéndose a su padre- me echó para fuera de la casa para que no viera nada, pero lo tengo grabado. Mi madre estuvo a punto de morir ese día. Gracias a Dios, mi madre está viva a día de hoy, pero yo tuve que ver cómo ella estuvo a punto de perder la vida”.

Desde plató, su madre, Mayte Galdeano, escuchaba muy atenta todo lo que contaba su hija y, aunque no lloró como ella, tenía el rostro descompuesto.

Leer más: Sofía Suescun le pide a Albalá la mitad del maletín si gana ‘GH Dúo’

Sofía, que pocas veces se ha mostrado tan abierta, explicó que cree que gran parte de sus reacciones y problemas vienen de ese momento que, a pesar de todo lo malo, hizo que su madre y ella estén tan unidas. “Mucha gente se puede preguntar el porqué de nuestra unión, y seguramente, el nuestro es que en aquel momento se creó un vínculo muy grande. Dejé de ver a ese señor en ese mismo momento porque nos metieron en una casa de mujeres maltratadas”. Sin embargo, la pesadilla no terminó ahí y es que un juez la obligó a tener que verle durante un tiempo más hasta que otra persona decretó que no era bueno para ella.