Para Mila Ximénez, el periodo de cuarentena es cuestión de coser y cantar. Al menos, en lo que a productos de primera necesidad se refiere. La colaboradora está más que preparada para sobrevivir al confinamiento en el interior de su domicilio en Madrid: tiene la despensa a rebosar.

Mila, con 48 litros de leche en casa

La sevillana es un animal televisivo. Una verdadera ‘crack’ delante de las cámaras. Sin embargo, en su faceta como ama de casa no se desenvuelve con tanta destreza. Cuando le ha tocado prepararse para afrontar el confinamiento al que nos vemos obligado como consecuencia del Estado de Alarma, Mila se ha hecho un pequeño lío. Ella misma ha contado en ‘Sálvame’ sus errores de cálculo a la hora de comprar alimentos para sobrellevar el aislamiento.

Con su habitual sentido del humor, Jorge Javier Vázquez la ha animado en el programa a contar por qué tiene «48 litros de leche en casa». La colaboradora, sin poder controlar la risa, ha confesado: «Porque no sé comprar por internet. Pedí ocho litros de leche, pero en realidad pedí ocho cajas de seis envases de leche».

«¿Has pensado qué vas a hacer con tanta leche?», le preguntaba el presentador. «Quería devolverlas, pero me las voy a quedar. Caducan en noviembre», respondía la andaluza.

Pero aún hay más. En la alacena de Mila no solo hay excedentes de leche. Además, tiene pan para alimentar a un regimiento. También ha calculado mal a la hora de hacer la compra online. «Tengo de pan de espelta. Pensé que eran dos hogazas y pedí dos kilos, así que tengo el congelador lleno de pan». «Pues vas a hacer unas torrijas que no veas», ha bromeado Jorge Javier. «En la cuarentena te vas a pesar en la báscula y en la báscula va a poner: Falete».

Mila, con 48 litros de leche en casa

Al margen de su anécdota con las compras por internet, Mila ha contado que, de momento, no está llevando mal la cuarentena. «Me viene a la cabeza que puedo con esto. No lo llevo mal. Tengo a mucha gente pendiente y estoy encontrando amigos que no sabía que se ocupaban tanto. Estoy muy acompañada. Lo que llevo peor es no poder estar con mi familia y no poder ayudar a Alba», apuntaba.

Minutos después, Mila ha leído una emotiva carta que ha escrito para los profesionales de la sanidad en España. «Sabemos que esta enfermedad no solo los ha lesionado el cuerpo, también nos lesionado el alma. Quiero que sepáis que no estáis tan solos. Sonreímos con nuestros progresos y celebramos cada día que se abre la puerta de un hospital enarbolando la bandera de los vencedores», decía.

«Todos esperamos que regreséis sanos y salvos de vuestros campos de batalla. Todo el país está agazapado. Os habéis convertido en nuestra esperanza. Ante la adversidad tienes tres opciones: dejar que te mate, dejar que te destruya o que te fortalezca. Cuando esto pase saldremos aplaudir también por lo que habéis estado plantándole cara a este enemigo invisible del que fuimos capaces de liberarnos incluso desde la distancia que nos impuso».