A Lydia Lozano ha vuelto a caerle tremendo chaparrón. Tras la muerte de Lucía Bosé, el pasado 23 de marzo, la colaboradora ha revelado desde su domicilio de Madrid -donde guarda cuarentena- detalles de su amistad con la madre de Miguel Bosé. Una amistad que según Lucía Dominguín nunca ha existido. La hija de la actriz italiana ha negado rotundamente que la periodista haya mantenido relación alguna con los miembros su madre ni con otros miembros de su familia.

Tras la muerte de Lucía Bosé, Lydia contaba en el programa de Telecinco aspectos poco conocidos de sus últimos años vida. Sus palabras han provocado la indignación de Lucía Dominguín, que ha enviado una carta a la redacción del espacio para desmentir las declaraciones de la madrileña.

«El homenaje es un acto que puede llevarse con o sin ceremonia formal, pero que siempre implica hacer algún tipo de reconocimiento a esa persona algún logro particular como demostración pública de admiración y respeto hacia una persona. Vivimos todos momentos convulsos, extremos y sin precedentes en la historia de nuestro planeta y, entiendo que tanto diarios, revistas, como medios de comunicación quieran crear un archivo común dedicado a mi madre», dice en su misiva.

Lucía acusa a Lydia de tener «una fantasiosa imaginación que llega a rozar la obsesión»

La madre de la desaparecida Bimba Bosé prosigue su escrito haciendo clara alusión a Lydia. «Ahora bien, he recibido mensajes de “amigos de mi madre” indignados por los comentarios vertidos por la señora Lydia Lozano durante el programa ‘Sálvame Naranja’. Por favor, cesad de hablar despectivamente y negativamente sobre mi padre o mi madre, cesad de calumniar y de mentir sobre la memoria de ambos, cesad de dar palabra sobre una amistad que nunca hubo entre la señora Lydia Lozano y nosotros».

«No hemos tenido ninguna íntima amistad con ella, jamás ha sido amiga de nosotros, ni sabe nada de nuestro entorno privado y, por consiguiente, no representa en absoluto la realidad sino más bien una fantasiosa imaginación que llega a rozar la obsesión», subraya.

Por último, Lucía Dominguín ha pedido consideración con los suyos, que atraviesan duros momentos tras perder a la matriarca del clan como consecuencia del coronavirus a los 89 años. «Hago un llamamiento al sentido común, la solidaridad y el respeto. Primero, por la situación de todas las familias de este país. Y segundo por el respeto del que tanto queréis alardear hacia Lucía Bosé, mi madre».

En defensa de Lydia, ‘Sálvame’ ha recuperado imágenes de las intervenciones de Lucía Bosé en ‘Sábado Deluxe’. En ellas se ve cómo la actriz habla de la amistad de la colaboradora con su hijo Miguel y se dedicaban un emotivo abrazo.

En el punto de mira

En su defensa, Lydia explicaba. «No estoy alardeando. No he hablado del padre en ningún momento. Puedo enseñar las fotos o los platos que me regaló pintados. He tenido muy buena relación con Lucía Bosé. Me habéis llamado a mí para hablar conmigo. Yo no he contado una sola mentira. Podría contra un montón de cosas que he vivido con ella y anécdotas que no voy a contar en mi vida. No he contado nada para que Lucía, que es amiga de mi familia, se sienta ofendida. No lo entiendo».

«Llamé al director para decir que había fallecido. No he contado nada ofensivo porque yo la quería muchísimo y todo el mundo sabía lo que nos apreciábamos mutuamente», ha añadido la colaborador. No tengo ningún cargo de conciencia, no he hecho nada malo». Finalmente ha leído fragmentos de unos poemas de Lucía que ésta le había regalado años atrás.

Hace apenas unas semanas, Lydia volvía a ser cuestionada en ‘Sálvame’ después de soltar una noticia ‘bomba’ relacionada con Rocío Flores. La periodista aseguró que la nieta de Rocío Jurado y su madre, Rocío Carrasco, habían hablado por Whatsapp, a pesar de no tener relación desde hace siete años. Las declaraciones sorprendieron mucho a Antonio David Flores, quien no podía creer que su hija le hubiera ocultado una información tan importante. La propia Rocío llamó al programa para desmentir la información que había dado Lydia. El malagueño terminó diciendo en directo el nombre de la fuente, dejando a la colaboradora en evidencia.

«Juro que no sé qué hacer, no he dicho mis fuentes ni en el peor momento de mi vida», decía Lydia, entre lágrimas. La información que había dado delante de las cámaras resultó ser falsa. Fue víctima de la fuente, quien había manipulado los datos sobre la hija del ex Guardia Civil.