Lolita Flores: «El altar no lo vi nunca»

Todos conocemos la imagen de la madre de Lolita Flores intentando echar a la gente de la iglesia el día de la boda de su hija. Ahora, años después, Lolita se sube al altar por primera vez y explica cómo vivió la experiencia.

En el programa de Bertín Osborne, ‘Mi casa es la tuya’, siempre salen a la luz las experiencias más íntimas de los invitados. La nueva edición ha empezado con Lolita Flores, que ha hablado de muchos aspectos de su vida, como su madre, su profesión, su infancia o el amor.

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Hay una frase que ha pasado a ser historia de España, y es la de Lola Flores en la boda de su hija diciendo: ‘si me queréis, irse’. Ahora, su hija Lolita Flores toma el relevo y no se va, sino que se queda para contarnos cómo fue el desastroso día (según ella) de su boda.

4Nunca llegó a ver el altar

Al salir de su casa, ella ya veía un mar de gente esperando a su llegada. Lolita afirma que no sabía qué pasaba.

3Se sube al altar por primera vez con Bertín

«El altar no lo vi nunca, no me pude subir, no se podía entrar», comentaba a Bertín, con el que se subió al altar por primera vez, a pesar de que fue la iglesia donde se casó.

2No entro por donde debía

Hubo tanta gente dentro de la iglesia que Lolita no hizo el recorrido que tuvo que haber hecho: «Mi recorrido fue por un lateral. No podía entrar por el centro», dijo. Mientras tanto, su madre estaba subida en el altar con los policías intentando echar a la gente. De ahí nació la famosa frase: ‘si me queréis marcharse’.

1Se casó en el despacho

Cuando consiguió escabullirse de la gente por el lateral de la iglesia, llegó al despacho y le hicieron una boda express. Invitados como Carmen Sevilla, Marujita Díaz o Carmen Ordoñez, estuvieron presentes en ese pequeño cuarto de la iglesia. Diego Arrabal, que era monaguillo, abrió la ventana para que pudieran echar fotos. Se ve que ya llevaba el oficio por dentro. El cura les declaró marido y mujer de manera rápida y volvieron a casa a serenarse. El regreso tuvo que ser en un coche de policía porque incluso el automóvil con el que llegaron acabó roto por el exceso de gente. Una boda, que a pesar de que Lolita la recordaba entre risas, ese día debió ser su peor pesadilla mi casa.