Lydia Lozano ha vivido una de sus noches más duras en ‘Sábado deluxe’. Tras la polémica en la que se ha visto envuelta debido a una información de José María Franco en la que aseguraba que Rocío Carrasco y su hija, Rocío Flores, habían tenido una acercamiento, la periodista se ha enfrentado al polígrafo de Conchita. La colaboradora de ‘Sálvame’ se ha enfrentado a todos aquellos que no se fían de su profesionalidad.

Pocos minutos después de darle las buenas noches a la audiencia y formularle la primera pregunta, Lydia Lozano se rompía y desvelaba el duro episodio que había que tenido que vivir. «Mi madre con 91 años se tuvo que tomar un lexatín. ¿Tú te crees que yo esto lo hago con el daño que le hago a mi familia? No me compensa. Le tengo que decir a mi madre que apague la tele. Mis padres me pagaron la carrera, cómo no me va a doler. Mi madre me pagó una carrera para que yo estuviera feliz», reconoce entre lágrimas.

Conforme prosiguió la noche, Lozano se enfrentó a su compañero, Antonio Montero, y desveló que a raíz de todas las polémicas que había protagonizado a lo largo de su trayectoria profesional no hace pública todas las informaciones que le hacían llegar. «Vosotros pensáis que busco protagonismo, para mí afronto el problema«, reconocía.

«Es muy duro que digan que no soy periodista. Lloro por impotencia porque pienso en mi madre y no lo puedo remediar. No utilizo las lágrimas para dar pena«, proseguía con la voz entrecortada. Por su parte, Antonio Montero seguía contraatacando y le espetaba: «Quien habla del pasado no soy yo, eres tú misma. No es el gol que te han metido a ti, es el gol que tú nos has querido meter a todos».