Las cuatro enfermedades con las que Carlota Corredera ha conectado con el público

Carlota Corredera ha conectado bien con el público cuando ha compartido con el público algunos aspectos de su vida o ha confesado sus problemas de salud.

Carlota Corredera es una de las presentadoras estrella de la cadena Telecinco. Una profesional reconocida por su buen hacer en televisión. Pero también tiene una faceta ‘humana’ que conecta muy bien con el público. La Carlota que hay al otro lado de las cámaras ha sabido conquistar a la audiencia cuando ha compartido los aspectos más íntimos de su vida: su boda, ha confesado sus problemas de peso… o ha hablado de sus enfermedades.

81. Sus problemas de tiroides

Hace dos años, la periodista publicó «Tú también puedes». Un libro en el que contaba cómo perdió 60 kilos de peso (en un año) y revelaba uno de sus numerosos problemas de salud. Por primera vez, la presentadora habló de la tiroiditis de Hashimoto, que le diagnosticaron a los 26 años. Esta enfermedad autoinmune provoca que los anticuerpos no reconozcan a dos proteínas fundamentales de la tiroides: la peroxidasa y la tiroglobulina.

72. Su lucha contra la obesidad

Otra de las batallas que ha tenido que enfrentar Carlota Corredera ha sido la obesidad. Sus problemas de peso vienen desde que era pequeña. «Considero que soy una persona gorda. Siempre he tenido problemas de peso, pero no he tenido ningún trauma porque me lo llamaran en el colegio». Su relación con la comida ha estado marcada por voluntad y la necesidad de controlar el peso: «Siempre he estado a dieta».

6«No es una cuestión de talla»

A sus 44 años, a Carlota no le preocupan las curvas, sino la salud. «Tengo un metabolismo y una genética que me impiden dejarme. No es una cuestión de talla. Lo importante es tener los hábitos y no vivirlos como un drama. En mi caso, cuidarse es imprescindible».

53. Operada de un tumor

En lo relativo a la salud, la gallega también ha tenido que enfrentarse a disgustos importantes. El pasado mes de octubre reveló que fue operada de un tumor «muy grande» en el peritoneo. Fue intervenida sin saber si era benigno o no. Afortunadamente, «era bueno». Y todo quedó en «un susto».

44. Su ‘codo de tenista’

Un problema de salud menor, pero que le dio algún quebradero de cabeza, es que padece epicondilitis o codo de tenista. Una lesión bastante frecuente que consiste en una inflamación de los tendones que unen los músculos del antebrazo con la parte exterior del codo, provocando bastante dolor.

1Presentadora de éxito