La inestable relación de Julio Ruz y María Jesús Ruiz: del amor al odio (y viceversa) en ‘GH Dúo’

Según pasan los días, queda cada vez más claro que la relación de María Jesús Ruiz y Julio Ruz dentro de GH Dúo es bastante inestable. Si un momento están discutiendo, al otro se están dando besos y parece que volverán a retomar su relación. Después, vuelven a declararse la guerra

Los días pasan en la casa de ‘Gran Hermano Dúo’ y la relación de María Jesús Ruiz y Julio Ruz sigue siendo uno de los grandes temas de conversación. La expareja ha pasado por diferentes fases en las semanas que lleva dentro de la casa de Guadalix de la Sierra, protagonizando desde momentos de gran cariño a situaciones de lo más tensas.  

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Este jueves, durante la última gala, todas las miradas estaban puestas en ellos después de que horas antes se emitiera un vídeo que puso en jaque a todos los seguidores del reality. En él, se podía ver cómo el empresario perseguía a la madre de su hija por toda la casa para intentar hablar con ella, algo que María Jesús no quería hacer, llegando al punto de agarrarla de los brazos para que se detuviera.

Los concursantes, asustados por la escena  

Aunque el momento fue de lo más tenso y llegaron a intervenir otros concursantes como Antonio Tejado o Ylenia para que cesara, poco después la modelo intentó quitarle hierro al asunto asegurando que no había pasado nada y que solo era una conversación. En sus palabras, aunque Julio “es muy pesado y me sigue” eso no significa que se sintiera “acorralada ni violenta”, todos querían saber cómo iban a reaccionar. 

Para sorpresa de los espectadores, María Jesús y Julio volvieron a hacer gala de su inestable relación, mostrándose como si no hubiera pasado nada. Tanto que cuando Ruz descubrió que su ex se quedaba en la casa porque la expulsada era Candela, corrió a darle un gran abrazo. “No puedo sentirlo por Candela porque tú estás aquí”, le decía mientras la abrazaba con ternura.  

La modelo, que le devolvió el gesto de cariño, no se dejó llevar tanto como él y, mientras que le llevaba a caballito, aprovechó para marcar distancia. “Escúchame una cosa, tu bienestar no depende de mí en la casa”, le dijo.