Paz Padilla es la invitada del primer programa de la nueva temporada de ‘La Noche D’, de Televisión Española.


Tras su fulminante despido de Mediaset, Paz Padilla sigue centrada en disfrutar de esta nueva etapa alejada de la televisión. Y aunque ha asegurado que «fuera de la tele hay vida», lo cierto es que muchas cadenas quieren contar con su presencia en sus platós. Así, cada vez es más frecuente verla sentada en distintos programas de la que antaño era la competencia: desde canales autonómicos a la cadena estatal, donde concedió una entrevista a María Casado en ‘Las tres puertas‘. Pues bien, ahora regresa a TVE para asistir como invitada especial al primer programa de la tercera temporada de ‘La Noche D’.

Este espacio, antes presentado por Dani Rovira, es conducido en esta nueva andadura  por Eva Soriano. En los platós de La 1, donde ya estuvo el pasado 13 de abril, coincidirá con colaboradores como Chenoa, Leo Harlem y Florentino Fernández. La pregunta que sus fans se hacen es si volverá a hablar de su etapa en ‘Sálvame‘ o si, como suele hacer cada vez que tiene un micrófono delante, repasará el éxito de su libro, ‘El humor de mi vida’, y la obra de teatro homónima.

Y es que su obra literaria, en la que relata la enfermedad y muerte de su marido, Antonio Juan Vidal, ha sido un auténtico boom de ventas en nuestro país. Su libro, convertido en uno de los libros más vendidos dentro de nuestras fronteras, le ha abierto las puertas al reciente encuentro con los Reyes de España, con motivo del Premio Cervantes.

El último día que Paz Padilla estuvo en un plató de Telecinco fue el pasado 20 de enero. Esa tarde tuvo un encontronazo con Belén Esteban tras el cual abandonaba el plató. Poco después del incidente, Mediaset España decidió resolver el contrato vigente con la gaditana por el «incumplimiento de su obligación» como presentadora, «al haber abandonado el programa ‘Sálvame’ una hora y media antes de su finalización».

Después de 13 años formando parte de la empresa audiovisual, la andaluza guardó silencio durante un tiempo y evitó pronunciarse sobre su salida. Poco después de supo que ha puesto una demanda a la empresa por despido improcedente. El proceso judicial está en marcha, pero hasta el momento ha preferido no entrar en detalles al respecto.

TVE 1

Sí ha confesado, en cambio, que no todo en su vida gira en torno a la pequeña pantalla. «Fuera de la tele está la vida, estoy tremendamente feliz. A veces no te das cuenta de que eres muy esclavo del trabajo y lo único que te pertenece es el tiempo. Y el tiempo pasa igual para reyes que para pastores», recordaba en su encuentro con María Casado.

A sus 52 años, la actriz y comediante se jacta de tener una vida rica en amor. Amor hacia su hija, su familia y sus amigos. Amigos que, por cierto, son los de toda la vida: «La mayoría de mis amigos es gente normal, no son famosos».

Iván Martín Anna Ferrer
Redes sociales

Mientras Paz Padilla sigue adelante con sus planes, su hija Anna Ferrer y su novio Iván Martín hacen frente a una crisis crisis de pareja. Según ha podido saber SEMANA, la joven y su chico no atraviesan un buen momento. Ambos intentan salvar un bache que empezó el pasado mes de enero y al que no han sido capaces de poner solución.

«La convivencia ha desgastado muchísimo a la pareja. Anna estaba muy pendiente de él cuando cada uno vivía en sus respectivas casas, pero desde principios de año luchan por algo que ambos saben que está herido de muerte”, explican personas próximas a la pareja a nuestra revista. «Se dio cuenta que estaba bien sin él y que no lo echaba de menos. Hasta entonces no se habían separado y tenía cierta dependencia, ahí es cuando visualizó que estaba mejor sola y tuvieron una bronca porque él no lo entendía”.

«He estado unos cuantos días fuera porque lo necesitaba porque si la cabeza no está bien, nada está bien (…) Me habéis preguntado mucho que qué tal estaba y que dónde estaba. Muchas gracias, ya os iré contando. A tope», ha confesado el joven. La situación es tan delicada que han decidido tomarse un tiempo para reflexionar y hacer vidas separadas. Él se ha ido del piso que compartían y ella sigue viviendo en la residencia.