Paca La Piraña es conocida como la mejor amiga de La Veneno. La transformista desvela el motivo por el que dejó de trabajar como prostituta


La serie ‘Veneno‘ ha conseguido un gran éxito, además de conseguir muchos adeptos para la plataforma de pago Atresplayer Premium. Los Javis han logrado enganchar al público con la historia de Cristina Ortiz Rodríguez, más conocida con el nombre artístico de La Veneno, reconocida como uno de los iconos LGTBI más atrevidos de España. Pero la Veneno no estuvo sola en esa andadura, estuvo acompañada por su mejor amiga, Paca La Piraña, aunque ellas se conocieron cuando Cristina todavía era José Antonio. Amigas desde hace muchos años, vivieron juntas, compartieron muchos momentos felices e incluso Paca fue la que se encargó de bautizarla con el nombre popular La Veneno.

Paca La Piraña vivió grandes momentos con La Veneno

Ambas vivieron muchos momentos a lo largo de los años, algunos muy felices y otros no tanto, pero al final se convirtieron en íntimas. Paca La Piraña estuvo ejerciendo la prostitución junto a La Veneno desde hace décadas hasta hace unos tres años aproximadamente, que decidió dejarlo. Los motivos familiares fueron lo que le empujó a dejar esos mundos atrás. Así mismo lo revela ella en una entrevista concedida en ‘El País’: «Mi vida cambió porque me fui a cuidar de mi madre a Almería y dejé el puteo por cuidarla. La prostitución ya me da miedo, cogí como ansiedad.», cuenta al citado medio.

De hecho, los últimos años como prostituta no fueron fáciles ya que asegura que «veía que los hombres venían con droga, con coca, que habían matado a travestis a puñaladas y dije ‘¿qué necesidad tengo?’. Además, el trabajo aflojó mucho. Tenías que bajar los precios, yo estaba acostumbrada a cobrar en condiciones y dije, no merece la pena, esto no te saca de la pobreza», cuenta. Aún así, no ha dejado de trabajar en Almería: «Así que me fui a vivir con mi madre y me colocó mi hermano limpiando en un centro de salud».

La transformista da vida a ella misma en la serie La Veneno

Durante su entrevista, aclara que ella no fue puta como tal si no que «yo soy artista, transformista. Lo que pasa es que, estando fuera de tu casa, y queriéndote poner tus pechos y pagarte tus cosas, siempre te hace falta dinero. Una vez, ya tenía yo mis pechos, una amiga nos invitó a su casa y vi que se sacaba 10.000 pesetas por tío anunciándose en el periódico y ahí empecé a hacerlo yo también», asegura. «En un tiempo hacía espectáculo, calle y casa, y ganaba mucho dinero. Ahí fue cuando me metí en el piso», añade asegurando que era un dinero fácil de ganar.

Con una vida nueva, ahora Paca La Piraña incluso se atreve con la interpretación a lo grande. Lo ha hecho de la mano de los Javis, encargados de relatar la historia de La Veneno, con quien Paca ha mantenido una buenísima relación. Tal ha sido su excelente relación que la propia Paca, ha querido hacer de ella misma en la serie representando la última etapa de la vida de La Veneno, cuando vivían en Valencia en el año 2006. De joven, Paca es interpretada por la exconcursante de Gran Hermano Desireé Rodriguez Moreno.