«Todavía no tengo sensibilidad en los dedos», confiesa la colaboradora, que regresará a su sillón en ‘Sálvame’ el próximo jueves 4 de marzo.


Hace apenas una semana, Lydia Lozano ingresaba en un centro hospitalario de Madrid para ser intervenida de una lesión en sus cervicales que le producía dolores y una sensación de hormigueo en las extremidades. Tras un breve paso por el hospital, la periodista era dada de alta apenas un día después.

Este lunes, la colaboradora ha charlado con sus compañeros de ‘Sálvame’ y les ha dado el último parte médico. «Estoy chunga porque cuando salí del hospital la gente decía que bien se la ve. Y estaba un poquito dopada», ha contado. «Yo pedí 3 dosis, pero antes de bajar (a quirófano) me tuvieron que dopar porque estaba super nerviosa. Me dijeron que así no me podían a operar. Me habéis visto salir pronto porque en los hospitales ahora procuran que te vayas pronto por el Covid. Ahí no veías a nadie porque está todo el mundo metido en sus habitaciones. No te dejan salir de la habitación. Me dan el alta para que Charly pueda hacerte las curas, pero tendría que estar ingresada», detallaba.

Lydia Lozano
Gtres

La colaboradora ha recordado que su operación era necesaria, ya que su problema de espalda era serio. «Me estaba aplastando la médula. No es que estuvieran pegadas aplastándome la médula… Pero si ves tenía todas las cervicales pegadas. Por eso tengo un centímetro y medio más. Todavía sigo con el sistema nervioso… No siento, no podía escribir. Tengo el hormigueo todavía.  Si me llego a caer o me doy con un coche no hubiese terminado bien».

«Los dolores van a ser inmensos»

Asimismo, ilustraba a sus compañeros sobre su ‘antes y después’ de la intervención enseñando las radiografías anteriores y posteriores a su paso por el quirófano. «Los dolores van a ser inmensos», añadía. Antes de ser intervenida, «tenía miedo de quedarme en silla de ruedas» por lo compleja que ha sido la operación. «Estaba todo el rato en el programa apretando las manos. No las sentía. Todavía no tengo sensibilidad en los dedos. Me haces la prueba del covid y no siento nada».

© Redes sociales.

Mujer inquieta, a Lydia Lozano le cuesta estar en casa sin hacer nada. Cuando peor lo pasa es «en la cama», donde le cuesta «encontrar la postura».Además, «los puntos me tiran y me dan mucha grima las curas, pero estoy mucho mejor», decía. Cuando llega el momento de las curas prefiere no ver nada: «Yo me tumbo y me cura Charlie y no puedo verme. Me muero».

«Te estamos viendo con una pinta tan buena que pareces una muchacha de Manhattan, una neoyorquina que te la vas a encontrar en la Quinta Avenida», comentaba Jorge Javier Vázquez. «¿Vas a seguir viniendo al programa como si fueras una Drag Queen? ¿Por qué ese empeño en producirte tanto siempre? No te ves bien así». Lozano respondía: «Me veo los ojos muy tristes». Gema López aplaudía su buen aspecto: «La veo muy Sharon Stone».

Belén Esteban, por su parte, le ha dedicado unas cariñosas palabras y le ha recomendado que se cuide. «Te veo bien. Tienes que tener paciencia, porque lo que han hecho no es una tontería. Déjate cuidar. Cuando estés bien vienes a trabajar. Pero hazme caso: tímate tu tiempo. Aunque tengas que entrar como estás entrando ahora. Cuanto estés bien, vienes».

Lidia Lozano ha anunciado que regresará a ‘Sálvame’ el próximo jueves 4 de marzo. Eso sí, sus médicos le han advertido de que no  podrá cometer abusos: «Me han dicho: ‘No puedes estar en un programa sentada cinco horas’. Me da miedo caerme. Estoy un poco anquilosada», apuntaba. Hasta que se produzca su reincorporación, intenta estar todo lo activa que puede: «Estoy andando. Ando mucho por casa, subo escaleras y bajo y por supuesto, no echar la cabeza para atrás… Echo de menos la rutina diaria, el moverme. Esto de dormir tanto… no estoy acostumbrada».