«Charly nunca me ha pedido que deje ‘Sálvame’. Sabe que eso es motivo de divorcio», ha contado la periodista que lleva treinta años casada con el arquitecto Carlos García-San Miguel.


Tres décadas, nada menos, lleva Lydia Lozano manejándose a la perfección en los platós de televisión. Rostro habitual de Mediaset, la hemos visto en los últimos años llorar, reír, sufrir y disfrutar, a partes iguales, en ‘Sálvame’. Sin embargo, la periodista siempre ha preservado parte de su intimidad. Esta vez, se ha sincerado por completo hablando de su familia, sus inicios profesionales y el gran amor de su vida, su marido, Carlos García-San Miguel y Rodríguez de Partearroyo -conocido por todos como Charly- en el estreno de la nueva temporada de ‘Mi casa es la tuya’, programa conducido por Bertín Osborne.

Lydia ha regresado a una tierra estrechamente ligada a su familia, la isla de la Palma, un lugar en el que no nació aunque siempre se ha sentido muy palmera. Es la pequeña de tres hermanos con quienes se lleva diez y siete años. El mayor es Catedrático de la Universidad de Periodismo, mientras que su hermana, Esther, estudió Derecho y trabaja en el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social).

Su etapa escolar la vivió en ‘Las Damas Negras’ de Madrid. «Me castigaban porque hablaba mucho», ha recordado. Desde temprana edad supo que lo suyo serían los medios de comunicación. «Ya le decía a mi padre que quería trabajar en televisión». Cursó Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid: «Cinco años en los que no paré de trabajar. Fui la primera mujer mensajera de España», ha contado. Combinó diversos trabajos mientras se licenciaba, posteriormente hizo un Máster en Antena 3 Radio.

Una meteórica trayectoria

Comenzó de forma casual en el mundo del corazón. Un encuentro con un paparazzi al que le ayudó arreglando su coche fue clave para que aterrizara en una agencia de prensa.  Gracias a su primer texto sobre una noticia de Fiorella Faltoyano recibió 75.000 pesetas, y por el primer beso de Chábeli Iglesias se llevó un millón de pesetas: «Era maravilloso».

«Lo que yo he vivido del corazón, lo ha vivido muy poca gente», ha indicado. Durante su extensa trayectoria ha ganado mucho dinero y ha sido afortunado en sus trabajos: «Yo he vivido las vacas gordas de todo tipo. He vivido la época dorada de la tele». Sin embargo, añora tiempos pasados cuando en la crónica social reinaban otros personajes: «Echo mucho de menos la prensa del corazón». Sobre todo grandes nombres, hoy fallecidos, como Carmen Ordóñez, Lola Flores y Rocío Jurado. «Gente vivida, que ha pisado un escenario, que te pueda contar lo que hay en los camerinos».