"Mi dimisión se organizó en un despacho por unas personas concretas", ha asegurado la expresidenta de la Comunidad de Madrid.


«No me ha engañado nadie, vengo encantada», ha reconocido  Cristina Cifuentes nada más pisar el plató de ‘Sábado Deluxe’. La que fuera presidenta de la Comunidad de Madrid ha hablado alto y claro sobre el episodio más doloroso que ha sufrido en su vida, el mediático caso de las cremas: «Se buscaba la destrucción personal». Ha realizado estas declaraciones tan solo unos días después de haber estado en el foco de la noticia tras barajarse su nombre como concursante de ‘Supervivientes’.

«Yo ya soy una superviviente», ha afirmado sobre su rechazo a participar en el reality más extremo de Mediaset. Jorge Javier Vázquez ha bromeado con la posibilidad de que su negativa se debiera a que la organización le acusara de robar comida. Sin perder el buen humor, ha reconocido que el asunto de las cremas supuso un importante varapalo a nivel personal: «Fue dolorosísimo». 

Objetivo: limpiar su nombre

A pesar de que ahora está apartada de la política -desde hace unos meses ya no está afiliada al PP- ha indicado que su dimisión «se organizó en un despacho por unas personas concretas». Ha recordado la fuerte «persecución personal» a la que fue sometida, un auténtico «linchamiento» como ella misma ha definido.

«He dedicado mi vida entera a mi vocación política y de repente todo se hundió», ha explicado. Respecto al sufrimiento de su familia, ha subrayado que sobre todo ha afectado a sus hijos que vieron cómo se difamaba su persona «de una manera desproporcionada». Tiene muy presente su objetivo actual: «Limpiar mi nombre». Eso sí, tiene claro que para continuar hacia adelante tiene que dejar atrás a esas personas que tanto daño le han hecho, pero no desea venganza.

También ha recordado otro de los episodios más difíciles de su vida, el accidente de moto en el que estuvo a punto de morir. Una etapa complicada que, según ha contado, supuso una preparación para todo lo que vino después. 

Respecto a su relación con Soraya Sáenz de Santamaría ha afirmado que tiene «buenas cualidades, pero le falta empatía». Asimismo ha recalcado que nunca sintió por su parte «demasiado cariño». Sobre la clase política ha sido contundente: «Es muy raro encontrar a gente que viene de frente», añadía que es habitual que te claven «el puñal».