Antonio Pavón pasa por sus horas más bajas dentro de 'Supervivientes' después de tener que ser desalojado tras un juego de recompensa.


«Hoy no tenemos más remedio que empezar hablando de Antonio Pavón», comenzaba diciendo Carlos Sobera en el plató de ‘Supervivientes: Tierra de nadie’, algo que preocupaba mucho a los seguidores del programa. Y es que todo hacía indicar que se trataba de un problema de salud.

«Tras el juego de recompensa del domingo, Antonio tuvo que ser apartado del grupo, se encuentra bajo observación médica y ahora se lo comentaremos a sus compañeros», continuaba diciendo a los teleespectadores. Acto seguido, Carlos Sobera explicaba a los concursantes la situación en la que se encuentra su compañero.

«Como sabéis, Antonio Pavón tuvo que ser desalojado, pero ahora mismo se encuentra bien, está siendo observado por el equipo médico, que le están haciendo las pruebas pertinentes para valorar sus dolencias», le explicaba Carlos Sobera al resto de sus compañeros para tranquilizarlos.

Aún así, el presentador de televisión ha querido dejarles claro, tanto a los concursantes como a la audiencia, que Antonio Pavón sigue estando en las mismas condiciones que el resto de sus compañeros: «Él sigue exactamente en las mismas condiciones que vosotros, en cuanto a comida, a aseo… pero de momento no se puede incorporar a la aventura. Yo os seguiré informando de su estado», le decía.

No dudó en tranquilizar también a sus familiares, que desde España podrían estar muy preocupados. «Está en las mejores manos posibles, así que tranquilidad», informa con el fin de que su familia se entere de la buena noticia. Aún así, hay que destacar que la dirección del programa mantiene informados en todo momento a los familiares del estado de sus concursantes.

El juego de recompensa que tuvo lugar el domingo exigía un gran esfuerzo físico. Antonio Pavón comenzó tirando de una cuerda con su cuerpo con toda la fuerza, lo que le provocó un dolor muy grande que le obligó a visitar el doctor. El médico estuvo oscultándolo y apreció que podía tener una hernia: «Hay que comprobar el tamaño que tiene, ahora no puedes hacer esfuerzos», le decía.

Sus compañeros le decían que seguramente no sería nada y animaban al extorero, que mostraba su agobio: «Yo lo que no quiero es abandonar el concurso», le decía. Ana María Aldón,  que se quedó muy preocupada: «Quiero que vuelva. No lo vi mal, pero me di cuenta que era una hernia y no va a poder hacer esfuezos. Yo le quise dar el aliento, le vamos a hacer todo, nosotros lo hacemos todo. Mi marido y mi hijo también lo tuvieron y sé lo que es», decía.

Acto seguido, el doctor le decía a Antonio Pavón que tenía que coger sus cosas para ir a hacerse las pruebas pertinentes y ver qué le ocurría. Esto ha mantenido a sus compañeros muy preocupados, que no sabían nada de él. Carlos Sobera les ha tranquilizado, pero no saben si volverán a ver al extorero.

Ana María Aldón también sufrió en esa prueba

La mujer de José  Ortega Cano ha vivido uno de los peores momentos desde que llegara a Honduras para vivir una de las experiencias más increíbles de su vida. Y es que el juego de recompensa que ha tenido que hacer contra Ivana y Yiya exigía un esfuerzo físico brutal. Todo para conseguir un desayuno con tostadas con café, algo que en estos momentos es muy ansiado.

Las tres concurnsantes, atadas al centro, han tenido que tirar para llegar a unas espadas que estaban situadas fuera del círculo en el que ellas estaban metidas. Un juego muy complicado que ha hecho que Ana María Aldón explotara. Sus gritos de dolor han preocupado en todo momento a Lara Álvarez, que no paraba de preguntarle si estaba bien, y en caso de que no fuera así, parar el juego.

No obstante, Ana María Aldón quería seguir disputando la prueba. Lo único que al finalizarla, la mujer del torero ha roto a llorar y pedía a gritos que dejaran de tirar de la cuerda (aunque en realidad ya nadie la estaba tensando). Lara Álvarez, muy preocupada con ella, se ha visto obligada a llamar al doctor, porque no sabía qué le ocurría a Ana María.

El doctor la ha atendido en el momento y ha comprobado que la participante se encontraba perfectamente. El único problema es que las cuerdas en las que estaban unidas las tres concursantes, le estaban haciendo mucho daño en varias partes de su cuerpo, lo que provocaban los gritos de dolor.