«Muchas veces me pregunto por qué todas las propiedades de mi sobrina están a nombre de Fidel», ha afirmado Amador Mohedano.


Han pasado 14 años desde que Rocío Jurado nos dejara. Un tiempo en el que su hija, Rocío Carrasco, se ha alejado por completo de su familia. Amador Mohedano se ha sincerado sobre cómo afrontan este distanciamiento mostrándose muy crítico con Fidel Albiac. También ha tocado un tema que continúa generando un gran interés, los secretos de la herencia millonaria de su hermana que fue clave en el enfrentamiento familiar.

Durante su última entrevista en ‘Sábado Deluxe’, Amador ha contado que su hermana dejó un testamento muy claro, pero los problemas llegaron con la albacea y la tasación de las fincas. Fue ahí cuando se produjeron los primeros desencuentros familiares, sobre todo, el distanciamiento entre Rocío Carrasco y sus tíos. Los hermanos de la artista se negaron a firmar el testamento, incluso Amador afirmaba que fueron amenazados con represalias. Más tarde, un inspector confirmó que les habían intentado engañar en el reparto de la herencia. 

Respecto a si cree que esta división familiar se debe a la herencia valorada en siete millones de euros de la artista, él ha asegurado que nunca se ha movido por ese interés, no se considera materialista y nunca esperó recibir nada en herencia: «Me llevé una gran sorpresa cuando me dejó la finca de Chipiona». 

amador mohedano

Muy duro con Fidel Albiac

Ha recordado que Rocío Carrasco fue una niña «simpatiquísima y encantadora. Hasta que dejó de serlo. Alguien con mucha ambición la ha abducido». Amador ha sido demoledor con Fidel Albiac y le ha tachado de ser «ambicioso» y tener intereses económicos: «Fidel tenía mucho interés en saber qué iba a pasar con la herencia cuando Rocío Jurado muriera». Además, ha dicho que nunca fue del agrado de su hermana: «Rocío Jurado se comió a Fidel porque su hija estaba enamorada. Nunca le gustó». Incluso ha llegado a afirmar que no aceptaba a los hermanos de Rocío Carrasco, José Fernando y Gloria Camila Ortega, a quien según él se refería de forma despectiva.

«Si Rocío Jurado estuviera viva no permitiría que su hija estuviera lejos de su familia», ha señalado tajante. Ha reconocido que ha sido su decisión: «No quiere saber nada de ninguno. Ha sido mi sobrina Rocío Carrasco la que ha decidido apartarse de la familia». Amador nunca creyó que la familia se viera en esta tesitura: «Nunca se hubiese imaginado llegar a esto». Y reconocía que su hermana era una persona muy familiar que adoraba estar cerca de los suyos. «Mi hermana era feliz de verdad estando en casa durante una comida con todos nosotros», ha confesado.