El huracán Lozano

Admito que tengo menos puntería con los dardos que Leticia Sabater enhebrando una aguja. Jamás imaginé que Carlos seria expulsado por delante de Chelo, pero las pantojistas han debido apreciar el servicio que la colaboradora de Sálvame le presta a su señora Isabel llegando incluso a ofrecerle su comida.

Los concursantes volvieron a dividirse por edades en dos grupos, los niñatos que ganaron cayo Paloma y los dinosaurios que fueron a cabeza de león donde las condiciones son peores.
Los jóvenes cantaron victoria demasiado pronto sin saber lo que les venia encima: el huracán Lozano. Carlos está en su mejor momento, lo que a otros les ha hundido a este el palafito le ha servido para darse cuenta de teniéndose a si mismo no necesita nada ni nadie para sobrevivir. Tras salvarse de la expulsión echando a Jonathan y sentir el apoyo del público se vino arriba y la lió pardísima.

Su primer objetivo fue conseguir el machete de los zagales y la que se interpuso en su camino fue Violeta que pasó de cero a cien en dos segundos. La tronista se volvió loca y tras pegar cuatro berridos mal dados acabó haciendo malabares con el cuchillo y robando utensilios del palafito.

Violeta ya nos tiene acostumbradas a estos shows por lo que no me sorprendió su actitud, lo que si me chocó fue el silencio de Fabio que permaneció mirando al horizonte como las vacas al tren. Aún no me he decidido por una versión convincente, o bien el muchacho se quedó estupefacto ante semejante espectáculo dantesco o es consciente de que su novia es Atila y le sopla la pilila. Fuera lo que fuese la noche del cumpleaños del argentino disfrutaron de un tórrido encuentro íntimo donde dieron rienda suelta a su fogosidad.
La que tampoco pudo evitar entrar al trapo fue Dakota, que supo sacar de sus casillas al «presentador olvidado», como él mismo se denominó demostrando un gran sentido del humor. Quizás os llame la atención lo que voy a decir pero me parto de risa con las idas de pelota de Dakota. Su voz, sus aspavientos y las palabras que utiliza para sacar de quicio al contrario me parecen una fantasía.

En cabeza de León los problemas de los meyores aunque menos ruidosos no son menores. Como ya sabemos Isabel Pantoja no acepta otra respuesta distinta a un si, por lo que se ha ido distanciando de sus compañeros de equipo, hasta el punto de que sólo le queda su asistenta personal, Chelo que en todo la complace. Quien fuera su marinero de luces ahora es quien se las funde.

Colate sólo tiene ojos para Mónica y esto la folclórica no lo puede soportar. El príncipe le ha salido rana y ha terminado por nominarla provocando una gran decepción en la cantante que ha decidido pasar de Don Pijote (Colate) y compartir cama con Sancho Panza (Chelo).

Antes de lanzar mi dardo me gustaría comentar algo que ocurrió en la última gala aunque no tuvo lugar en la isla. No me gusta Aneth pero menos me gusta aún los términos en los que Kiko Rivera se refiere a la concursante y mucho menos a su hermana. O ha perdido la memoria o creo que es el menos indicado para dar lecciones de moral atacando a su hermana una vez más con una excusa que nada tiene que ver con ella. Mi consejo para Isabel hija es este: «dientes, dientes, que es lo que le jode».
Mi dardo esta semana va para Lidia, que ni se le ha visto en el concurso ni falta que nos importa. No me apetece que una participante se oculte tras sus compañeros para llegar a la final.