Los dardos de Nagore: Hemos cazado al ladrón de la isla

Mucho se ha hablado de la pelea entre Dakota y Colate alrededor del fuego, enfrentamiento que ha dividido la isla y la audiencia en dos grupos: Por un lado los que condenan las formas agresivas de Dakota y por otro los que afirman que la caída de él fue un acto premeditado para provocar la expulsión de la hermana mayor.

Pues bien yo estoy sola en mi propio bando, el que se indigna ante la impasividad del resto ante semejante movidón. ¿Cómo es posible que estas escobas ni sientan ni padezcan cuando presencian algo así? Solo se me ocurre tres razones; pasotismo, cobardía o interés.
Nadie corrigió a una Dakota cada vez más encendida vomitando cualquier burrada que se la pasara por la mente. Y tampoco vi a nadie retirando a un Colate que defendía el fuego a empujones. Me pareció lamentable toda la secuencia.

Lectora, ponte en esta situación:
Durante sesenta días te preocupas de pescar durante horas para todo tu equipo hasta el punto de sufrir varias hipotermias, mientras ellos descansan a la sombra de una palmera. ¿No estarías harta de tus compañeros? ¿No te habrías cansado de esperar a que al menos te dieran las gracias por el esfuerzo? ¿o te habrías cagado en todo cuando te insultan y encima te nominan?

Porque no solo no te agradecen nada, si no que además no hacen ni el amago de colaborar en ninguna tarea diaria como es el caso de Dakota. ¡Como para no cabrearse!
Y para cabreo el que se pilló Chelo por que todavía no ha recibido la visita de su mujer. Cogió tal berrinche que terminó encarándose al programa exigiendo el mismo trato que el resto de sus compañeros.

Mónica e Isabel han pasado de hacerse las amigas a no soportarse ni un segundo más, tanto que la ex de Carlos ha insultado gravemente a la tonadillera sin ser consciente de que esta noche Isabel escuchará los improperios.

Que se prepare Mónica que le va a caer encima toda la fuerza del folclore. El martes vimos como compartían un ridículo corte de puntas para conseguir comida para el grupo, haciéndonos creer que les suponía un esfuerzo sobrehumano. Creo que son dos peliculeras compitiendo por un primer plano, y esa es la verdadera razón por la que no se aguantan.
Admito que me gusta la actitud conciliadora de Omar, pero creo que es hora de que tome partido y se posicione del lado de su suegri o de su hermano porque esta estrategia de no mojarse y llegar seco a la final le puede traer consecuencias.

Esta noche vais a flipar con un video de Fabiolo robándole un pescado a Albert. Tras varias horas en el agua la bolsa de pesca se rompe, y el tronista pierde sus peces creyendo que ha sido un tiburón quien se los ha arrebatado.

Lo que no sabe mi pobre pringado, es que el vago y chorizo argentino le ha sisado una pieza metiéndosela en el bañador. ¡Valiente mierda de compañero! Siento ser tan mal hablada pero a mi me robas mi comida y te meto un truchazo que te apaño.

Así que dicho esto me sobran razones para dedicarle mi dardo al choripez de Fabiolo.