Vicente ha conseguido recuperar de nuevo la alegría después de sufrir una depresión durante años gracias a estos vídeos. En ellos, cuenta con entusiasmo a sus espectadores cómo son sus días en su casa de San Diego, Estados Unidos.

“¡Hola, chicos! Estoy haciendo huevos revueltos para mis hijos temprano en la mañana. ¿Están listos para ir a trabajar?”, dijo a la cámara con una gran sonrisa mientras mostraba los huevos que estaba haciendo. Después se subió a su coche y añadió: “Sé que después de ocho horas voy a volver a casa a ver a mis hijos y jugar con ellos. Todo va a estar bien, vamos.”

Sus vídeos muestran su personalidad brillante y familiar, y suele terminar sus clips con su frase característica: “Hasta luego cocodrilo”. Sin embargo, el contenido ha tomado un giro cauteloso según ha ido creciendo la precaución por el brote de coronavirus.

“Por favor, quédese en casa. Si no tienes nada que hacer fuera, no salgas, quédate en casa y mantente a salvo”, aconsejó en un nuevo vídeo. Sus hijos ahora están tomando clases desde su casa mientras él mantiene su trabajo diario como técnico de fibra de vidrio haciendo tanques de gas para aviones pequeños.

Sin embargo, el padre entusiasta no fue siempre tan motivador. En un reciente vídeo de TikTok reveló su lucha por su salud mental. “Es hora de compartir un secreto. Sufro de depresión y ansiedad desde que perdí a mi padre. Pero estoy ganando la batalla por mi familia.”

Después de la muerte de su padre de un ataque al corazón en el año 2002, Vicente cayó en una profunda depresión que no fue diagnosticada hasta 2014. “Fue entonces cuando mi depresión explotó”, explicó en una entrevista. “Desde la muerte de mi padre me quedé callado y nunca le dije a nadie que mi cuerpo y mi mente se sentían muy diferentes. Siempre quise llorar, pero me escondía porque no quería que nadie lo supiera.”

En 2014, Vicente se encontraba haciendo vídeos en YouTube creando tutoriales sobre cómo hacer animales con globos. Después del susto que le llevó al hospital con vértigo, palpitaciones, ansiedad y mareos, se le diagnosticó una fuerte depresión. Fue entonces cuando decidió motivarse y hacer que las cosas fueran diferentes.

“Decidí vivir la vida en el momento y siempre recordar a la gente que la quiero. Vivo la vida
pensando que este es mi último día aquí. Tal vez mañana no esté en este planeta”, expresó Vicente.

Y la plataforma TikTok se convirtió en el lugar ideal para canalizar su nueva positividad, a la que se unió hace solo seis meses.

A pesar de que en YouTube había creado tutoriales sobre empedrado y carpintería para sus 600.000 suscriptores, utilizó la plataforma de TikTok para darse a conocer tal y como es.

“Aquí puedo ser quien realmente soy. Puedo dejar ir mis sentimientos, mis preocupaciones. Es una forma de liberar el estrés y la depresión que he embotellado durante tantos años”, confesó Vicente.

También afirma que además de sus vídeos, su familia le hace estar más positivo que nunca.

“La mejor medicina para mí es mi familia, mis hijos. Cuando veo que mis hijos están bien, me siento seguro y confiado. Siempre”, añadió Vicente. También recordó el primer día que llegó a los Estado Unidos, pues lo hizo en una ocasión muy especial: “Llegué a este país en 1990, el 4 de julio. Nunca lo olvidaré. Ni siquiera sabía lo que era.”

Llegó con tan solo 16 años a Estados Unidos y pasó un mes y medio viviendo en la calle. Según Vicente Ávila, mantiene siempre esa sonrisa porque: “Mi lema es encontrar siempre la felicidad primero. Por eso me ves con esta actitud.”