Les han sido intervenidas nueve piezas de incalculable valor histórico y artístico, entre ellas, una máscara de oro procedente de la región de Tumaco.

Los indicios apuntan a que el cabecilla llegó a Madrid tras un intento frustrado de vender
esta pieza expoliada en París (Francia). Los agentes policiales realizaron varias gestiones con la intención de localizar el vuelo en el que viajarían los extorsionadores y establecieron un dispositivo que les permitió localizar y detener a los dos sospechosos.

Según la investigación realizada en colaboración con la Policía colombiana, esta red
expoliaba las piezas en Colombia para venderlas posteriormente en mercados ilegales, galerías de arte, a marchantes europeos o en subastas. Las indagaciones tuvieron su origen el pasado día 9 de octubre cuando la Policía española, a través de su oficial de enlace en Colombia, conoció la existencia de esta red internacional dedicada al tráfico ilegal de objetos culturales de gran valor.

Información de la investigación policial
Gracias a la información recibida, se pudo conocer que el líder contaba con la ayuda de
sus dos hijos y que se dirigían hacia España con una pieza prehistórica de oro, así como otras obras de materiales preciosos. Un informe del laboratorio “Conservation and Technical Services Limite” avaló esta información, certificando la autenticidad de la máscara.

La Policía se percató de que entre sus pertenencias, además de la máscara de Tumaco,
transportaban otras seis piezas precolombinas. Además, descubrieron la existencia de una caja de seguridad que el cabecilla de la operación tenía alquilada en una empresa de Madrid, en la que escondía tres piezas prehispánicas más.

Asimismo, ha informado la Dirección General de la Policía que se han llevado a cabo varios registros simultáneos en diferentes edificios propiedad de los detenidos, en los que han hallado más de 276 piezas similares. Todas ellas son de época precolombina, expoliadas de las regiones de Nariño, Cauca, Tairona y Tomaco y de un valor inestimable. El destino de dichas piezas era España, Rusia y China para su posterior comercialización en el mercado negro.

En la rueda de prensa que han dado los inspectores de policía Tomás González de la
Oliva (jefe de la UDEV), Martina González (jefa de grupo de la Brigada de Patrimonio Histórico), Javier Beneitez (inspector de la UDYCO) y el Mayor colombiano Raúl Vera (oficial de la DIJIN-INTERPOL), han declarado que, supuestamente, la “Operación Máscara” es la mayor intervención de piezas de este tipo en la historia española y colombiana.

También han declarado que otra de las piezas ha sido considerada más valiosa e importante que la máscara; se trata de “La balsa”. De ser auténticas, las figuras podrían alcanzar un valor de, por lo menos, un millón de euros.

Por último, sabemos por la documentación localizada en los registros, que la máscara de
Tumaco intervenida iba a ser vendida por más de doscientos mil euros. Por suerte, las obras incautadas en España han sido depositadas en el Museo de América para ser analizadas por expertos y comprobar su autenticidad.