Hace exactamente 44 años, las autoridades policiales encontraron a Pamela Maurer, una
adolescente de 16 años, muerta a un lado de la carretera en el suburbio de Lisle (Illinois).
La joven había sido violada y estrangulada muy probablemente con una manguera de
goma hallada cerca de su cuerpo.

Hace apenas unos días, las autoridades anunciaron que habían identificado a un presunto
asesino en serie responsable de la violación y el estrangulamiento en 1976 de Pamela
Maurer. Utilizando un nuevo tipo de análisis de ADN, conocido como genealogía genética,
los fiscales del Condado de DuPage en Illinois han logrado identificar al asesino como
Bruce Lindahl, quien murió en 1981.

“Sospechamos que fue un asesino en serio” dijo el detective de la policía de Lisle, Chris
Loudon, en una conferencia de prensa. “Finalmente, pudimos ponerle nombre y rostro a
este monstruo”.

Los padres de Pamela Maurer llamaron a la policía la noche del 12 de enero de 1976 para
denunciar la desaparición de su hija, quien había salido sola de casa de un amigo para
comprar unos refrescos. La joven fue encontrada muerta a la mañana siguiente cerca de
College Road y Maple Avenue en Lisle.

Su asesinato quedó sin resolver durante 44 años, a pesar de que durante todo este tiempo,
y especialmente durante los primeros meses tras el asesinato, se produjo una exhaustiva
investigación por parte de la policía. Hoy ese misterio finalmente se ha resuelto.

Tras identificar a Bruce Lindahl como el asesino de Pamela Maurer, miembros de la policía
de Lisle viajaron hasta Texas para darle la noticia a la familia de la joven asesinada en
1976. Según Chris Loudon, “la familia se sintió muy aliviada al conocer la solución del caso.

El padre de Pamela se mostró muy agradecido de que hubiéramos podido identificar al
asesino de su hija. Siempre tuvo la esperanza de que su caso no se cerrara del todo”
Bruce Lindahl tenía 23 años en el momento de cometer el asesinato de Pamela Maurer.

Sin embargo, murió solo cinco años después en una pelea con Charles Huber, de 18 años.

Lindahl asestó 28 puñaladas a Huber con un cuchillo de cocina hasta acabar con su vida,
pero accidentalmente se apuñaló a sí mismo en la pierna y murió desangrado.

Los investigadores creen que los asesinatos de Pamela Maurer y Charles Huber no
fueron los únicos que cometió Bruce Lindahl.