Lisa Dallow, de 48 años de edad, superviviente de la erupción de un volcán en Nueva Zelanda, despertó de un coma inducido dos meses después de la erupción. Fue entonces cuando descubrió la trágica noticia de que su familia había muerto durante la explosión de dicho volcán.

La mujer australiana no podía creer la fatídica noticia; sus seres queridos habían fallecido durante el desastre natural el 9 de diciembre y no pudo despedirse de ellos. Su esposo Gavin Dallow, de 53 años, y su hija Zoe Hosking, de tan solo 15 años de edad, no podrán volver a reunirse con Lisa.

“Le llevó un tiempo asimilarlo y luego siguió diciendo que no puede creer que hayan muerto”, declaró un representante de la familia. Según informó este portavoz, Lisa Dallow estaba de vacaciones con su familia cuando un volcán de White Island entró en erupción. Sufrió quemaduras en el 60% de su cuerpo, por eso fue sometida a un coma inducido médicamente mientras recibía tratamiento en el Hospital Alfred en Melbourne.

“Ella recuerda que explotó y luego le dijo a todos que corrieran”, dijo el portavoz de la familia.

“Luego recordó cómo las rocas caían por todas partes y la golpeaban en la espalda.

Recuerda haber pensado ‘¿cuándo van a venir a rescatarnos?’. Lo siguiente que recuerda es que estaba en el hospital preguntándose dónde estaba.”

Lisa se encontraba recuperándose todavía de sus heridas cuando su difunta familia fue enterrada el pasado mes de diciembre. “Tenemos que ser cuidadosos con cualquier cosa que le digamos porque está muy traumatizada por lo que pasó y es bastante emocional”, señaló su suegro, Brian Dallow. El padre de Gavin añadió que Lisa “no está del todo fuera de peligro”.

Por su parte, un periódico local informó que el funeral de Zoe se había retrasado con la esperanza de que su madre pudiera asistir, pero la magnitud de sus heridas no permitió que Lisa pudiera recuperarse a tiempo para el funeral de su hija.

“Obviamente Lisa no participó en el funeral de Gavin”, expresó su cuñada, Meredith Dallow. “Así que la familia quiere que ella pueda tener algo que decir, aunque no pueda asistir, sobre lo que desea para Zoe.”

La policía de Nueva Zelanda informó de que 21 personas murieron como consecuencia de aquella erupción volcánica producida en White Island, también conocida como Whakaari en idioma maorí, 19 de las cuales murieron en Nueva Zelanda y 2 en Australia.

De acuerdo con las autoridades, la mortal explosión ocurrió el 9 de diciembre unos minutos después de las 2 de la tarde, mientras 47 viajeros de distinta procedencia (Estados Unidos, Australia, China, Malasia, Nueva Zelanda y Reino Unido) se encontraban de vacaciones en la isla.

Del total de los turistas, 38 viajaban en el crucero Ovation of the Seas de la compañía Royal Caribbean, según distintos medios de comunicación. Además, puesto que las víctimas siguen recibiendo tratamiento médico en distintas unidades de cuidados intensivos de Australia y Nueva Zelanda, las autoridades continúan investigando si realmente era seguro hacer turismo en aquel lugar con el volcán activo.

¿Este accidente fue una imprudencia? ¿Podrían haberse evitado los daños y las muertes de todas esas personas? Tendremos que esperar a que concluya la investigación para saberlo.