El 10 de marzo se descubre en Noruega los restos de un barco hundido del siglo XVIII. El 21 de marzo de 1760, el barco mercante holandés Juffrau Elisabeth se hundía frente a la costa de la pequeña población de Sogne en Noruega. Un naufragio que, afortunadamente, no contó con víctimas mortales, ya que todos los tripulantes que viajaban a bordo pudieron escapar a pesar del fuerte temporal que azotaba la zona.

Las investigaciones que se llevaron a cabo posteriormente no clarificaron las circunstancias ni los motivos por los que el barco naufragó, aunque todo parecía indicar que el fuerte temporal había motivado que el velero fuera lanzado contra las pequeñas islas rocosas que existen frente a la costa de Sogne. No obstante, el capitán de la nave, el holandés Pitter Elkesh, recibió muchas críticas durante el transcurso de las investigaciones.

El barco se encuentra en muy buen estado de conservación

La Dirección de Patrimonio Cultural Noruega confirmó el pasado 25 de octubre la aparición de los restos de este barco gracias a las recientes investigaciones del Club de Buceo de Sogne. El descubrimiento del barco hundido del siglo XVIII se produjo el 10 de marzo de este año. Los restos del barco están casi intactos, ya que nadie se ha aventurado en las profundidades para expoliar la embarcación.

Tanto es así que los propios miembros del club de buceo de la localidad esperan que todos, o al menos una amplia mayoría, de los objetos del barco se puedan recuperar para así exhibirse en un museo local. Un club de buceo que va a recibir precisamente una recompensa y todos los honores por haber logrado localizar la embarcación.

Según detallan desde el Club de Buceo de Sogne, el barco se halla semienterrado bajo la arena, un detalle que ha podido propiciar que se conserve en muy buen estado. Precisamente, la mayoría de los objetos y elementos de la embarcación se conservan bien, así como la estructura en madera de la nave.