Si no quieres volver a la ciudad y disfrutar en plena naturaleza del remanso de paz que te ofrecen los pueblos, toma nota.


Sevilla

CORTIJO EL CASTAÑO, EN EL PEDROSO: En un pueblo de apenas 2.000 habitantes y a 60 kilómetros de Sevilla se encuentra este cortijo que hace honor a la arquitectura de los pueblos blancos. Dispone de tres apartamentos rústicos con todo lujo de detalles. Cerca de las casas se encuentra una alberca del siglo XVII restaurada para el baño y una gran piscina de estilo natural, ideales para dar un respiro al calor del sur.

Barcelona

SANT DEL COLOM, EN L’ESPUNYOLA: En un pequeñísimo pueblo de apenas 200 habitantes se encuentra una enorme finca con dos alojamientos independientes totalmente equipados y una piscina natural de agua salada integrada en su entorno. Para su mantenimiento no se utilizan productos químicos, ya que se regenera y depura por la acción de las plantas. Cuenta también con un spa, jacuzzi y sauna.

Ávila

EL ESCONDITE DE PEDRO MALILLO, EN CANDELEDA: Ávila está a tan solo 100 kilómetros de este complejo rural, que cuenta con cinco casas independientes con piscina privada. Se han construido cuidando cada detalle y están ocultas en seis hectáreas de bosque de robles, prados con un arroyo entre los árboles

Badajoz

CASA CAMINO BETURIA, EN CABEZA LA VACA: A 130 kilómetros de Badajoz está situada esta casa de nueva construcción que ha querido poner en primer plano los elementos tradicionales de la zona. El color blanco, los tejados a dos aguas, las tejas árabes o las balconadas sencillas de hierro entrelazan su arquitectura dotándola de una belleza muy particular. Sus vistas y la puesta de sol escoltan a la maravillosa piscina natural.

País Vasco

CASERÍO ARTIÑANO ETXEA, EN OROZKO: En este municipio de la provincia de Vizcaya hay un paraíso para perderse por la verde naturaleza del País Vasco. Allí el viajero podrá disfrutar de un amanecer en la montaña, del silencio nocturno de los bosques y de increíbles rutas de senderismo. Dispone de una piscina rodeada por un magnífico jardín diseñado en 1914, perfecta para un relajante baño después de una activa jornada.

Galicia

VALLE DEL SIL (GALICIA) LA RIBEIRA SACRA: Entre las provincias de Lugo y Orense, y los ríos Sil y Miño, se encuentra esta verdadera joya de la naturaleza. Un paisaje donde también la mano humana ha creado belleza. Así, viñedos construidos en terrazas, pueblos recoletos y antiguos monasterios ofrecen un recorrido que te enamorará. Los cañones del Sil Puedes visitar los monasterios de Santa Cristina, Santa María y Santo Estevo de Ribas de Sil, hoy Parador Nacional. Pero no te olvides de saborear sus vinos con Denominación de Origen en las bodegas de la zona de Chantada. Para vistas, asómate a sus miradores. ¡Y respira!

Extremadura

MONFRAGÜE (EXTREMADURA) BUITRES Y MUCHO MÁS: Dentro de los 15 Parques Nacionales de España, este de Cáceres destaca por albergar una amplia colonia de buitres
leonados. No es la única especie que se puede avistar (y además con comodidad). El Salto del Gitano Desde el llamado Salto del Gitano también planean los buitres negros, águilas imperiales, alimoches… Atravesado por el río Tajo, el parque con sus dehesas y roquedos surcados de rutas es perfecto para pasar un día al aire libre.

VALLE DEL BOÍ (CATALUÑA) PATRIMONIO ROMÁNICO: En Lleida se esconde este auténtico paraíso del románico, con iglesias de esbeltos campanarios que se alzan a los pies de las cumbres. No en vano este conjunto está reconocido como Patrimonio Mundial por la Unesco. Pueblos con encanto Es un gran valle de alta montaña en el que podrás recalar en bonitos pueblos, como Erill la Vall, Taüll, Boí y Barruera. Sus típicas casas de piedra con tejados de pizarra te transportarán a un cuento de hadas.