En estos días tan difíciles, y para evitar que la gente salga de sus hogares excepto en situaciones de extrema necesidad, hemos visto a la gente hacer muchas cosas extraordinarias. Por ejemplo, a un piloto escribir las palabras ‘Stay Home’ (quédate en casa) en el cielo en pleno vuelo.


En esta ocasión, han sido dos policías los protagonistas de una bonita anécdota. Se han disfrazado de coronavirus simbolizando la presencia del mortífero virus para concienciar a la población de la importancia de cumplir la cuarentena y quedarse en casa.

Este invisible patógeno se está cobrando numerosas muertes alrededor de todo el mundo. Por ello, los efectivos de la Policía de La Paz, en Bolivia, realizaron esta perspicaz campaña para inculcar a todos sus ciudadanos sobre el auténtico peligro que corren saliendo a la calle de manera injustificada.

Así, decidieron disfrazarse de coronavirus mientras recorrían las calles de la capital boliviana para hacer ver a la gente que, a pesar de que no podamos verlo, el virus COVID-19 está ahí fuera y es muy peligroso y mortal. De este modo tan ingenioso es como simbolizaron la presencia de este virus en los espacios públicos.

También recordaban a los transeúntes acerca de la importancia de mantener el distanciamiento social impuesto de un metro para no correr riesgos innecesarios. No solo de aquellos que circulan por la calle, sino de los que están en casa esperándolos a su vuelta y pueden contagiarlos también.

En Bolivia fue implantado el estado de emergencia sanitaria el día 26 de marzo, quedando así limitada la circulación por la vía urbana en todo el territorio. Un día antes, el 25 de marzo, en la India se adoptaron medidas similares, solo que allí se insistió a sus ciudadanos a cumplir con un aislamiento absoluto durante, en principio, 3 semanas.

Pero esta idea de disfrazarse de coronavirus se ha extendido a más lugares. Precisamente en la India, un oficial de la ciudad de Chennai adornó su casco con espigas puntiagudas que recuerdan a las del SARS-Co V-2, con la intención de que sus vecinos no salgan de casa si no es por una necesidad imperiosa.

Parece ser que esta original idea está surtiendo efecto, pues en estas ciudades la gente tiene bastante sentido común para entender que cuanto menos se salga a la calle, mucho mejor. Y no solo para ellos y los familiares con los que conviven, sino para todo el mundo en general. Estos policías nos hacen ver literalmente que el peligro está ahí fuera.