Los hechos han ocurrido en una Escuela Secundaria de Texas, donde diez estudiantes de secundaria han sido hospitalizados después de que la batería de un teléfono móvil explotara. No fueron lesiones de importancia, pero inhalaron humo y fueron llevados al hospital para asegurarse de que los adolescentes no corrían peligro.

El supuesto fallo en el dispositivo se produjo el pasado viernes, cuando la batería de un móvil de uno de los estudiantes comenzó a desprender humo, inundando toda la estancia. Fue durante el almuerzo en la Escuela de Secundaria Mayde Creek en Katy, según informó el director David Paz en una carta dirigida a padres y personal de la escuela.

Un portavoz del Departamento de Bomberos de Westlake afirmó que los estudiantes fueron llevados al Texas Children’s Hospital y al Memorial Hermann Hospital. Allí fueron hospitalizados por inhalación de humo, aunque ninguna de las víctimas sufrió lesiones graves ni padecerá secuelas provocadas por el accidente.

Este portavoz también expuso frente a las autoridades que el incidente consistía en una “explosión de la batería de un teléfono celular por un fallo de la batería”. Por su parte, un representante de la escuela declaró que diez estudiantes estaban “afectados por la inhalación de humo y síntomas auxiliares, como náuseas y ojos irritados”. Por este motivo fueron llevados al hospital, pues no conocían la magnitud de la intoxicación.

“Llevo aquí seis años y es la primera vez que me enfrento a una llamada de esa naturaleza”, manifestó el Jefe del Departamento de Policía de Katy ISD, R.E. Jinks. Según aseguró, los estudiantes fueron evacuados de la cafetería, lugar donde se produjo el incidente, reubicándolos en el gimnasio, pero no fue necesario evacuar todo el campus.

“Cualquier estudiante que experimentó angustia por el humo fue remitido a la enfermería. Los servicios de emergencia fueron llamados al campus para proporcionar servicios médicos adicionales según fuera necesario”, escribió David Paz en su carta. Además, añadió estas palabras: “ Me gustaría asegurar a los padres que la seguridad de nuestros estudiantes en el MCJH y en todo el Distrito Escolar Independiente de Katy es una prioridad.”

Por otro lado, el teniente del Departamento de Bomberos Joe Driver aseguró que no hay ningún indicio de que la batería del móvil haya sido manipulada a propósito para generar la explosión. Sin embargo, un estudiante afirmó que el incidente se produjo poco tiempo después de que un grupo de estudiantes fueran vistos manipulando el dispositivo.

“Algunos niños estaban destrozando sus teléfonos y tenían una batería. Luego como que lo
rompieron y explotó… Y tuvieron como ataques de asma”, informó un estudiante de séptimo curso.

Por suerte, el distrito escolar tenía una salida programada temprano aquel día y la mayoría de los 1.100 estudiantes del centro ya habían abandonado el campus, por lo que las consecuencias podrían haber sido mucho peores.