Kate McMurdo, de 37 años de edad, ha conseguido el Diploma de Postgrado en Derecho de la Universidad de Swansea, la segunda ciudad más grande de Gales, en Reino Unido. Se embarcó en esta hazaña para luchar por el futuro de su hijo Lewis, de 9 años, el cual dejó de progresar a la edad de un año y se le diagnosticó autismo con 4 años.

Cuando le diagnosticaron autismo a su hijo, Kate McMurdo quiso que tuviera el apoyo necesario y la mejor educación posible, pero entonces se tuvo que enfrentar a una costosa batalla judicial para obligar al ayuntamiento a enviar a Lewis a la escuela especializada que ella deseaba.

Sin embargo, la Erin Brockovich de Swansea, haciendo eco de la exitosa película de Julia Roberts, en lugar de rendirse ingresó en la universidad para ayudar a su hijo autista de 9 años a obtener la ayuda específica que tanto necesitaba.

“Me di cuenta de que tendría que luchar a cada paso del camino para conseguirle a Lewis la ayuda que necesitaba. Pero dondequiera que iba, me encontraba con la burocracia”, declaró Kate recordando su lucha.

Los implementos en educación, salud y cuidado para apoyar a niños con necesidades especiales debería ser un derecho accesible a todo el mundo. No obstante, los ingresos de los que disponen las familias es lo que se tiene en cuenta para que estos niños puedan acceder a centros especializados.

Por este motivo, muchos padres como Kate se enfrentan en batallas legales para conseguir este derecho tan necesario.

“La gente se está endeudando mucho e incluso vendiendo sus casas para luchar por una educación apropiada para sus hijos”, afirmó la señora McMurdo. A esto, añadió: “Me horrorizaron las escuelas que vi, eran completamente inadecuadas.”

Lewis, diagnosticado como un autista severo, comenzó la escuela primaria local que cuenta con instalaciones especiales para la enseñanza de niños, pero fue adecuada para él hasta que cumplió los 7 años de edad.

Durante ese tiempo, Kate McMurdo se matriculó en un curso de Derecho para ayudar a su hijo y a todos los niños con necesidades especiales. Fue durante este período que conoció también a su marido, Alastair McMurdo, de 38 años de edad y conductor de tren. Ahora tienen una niña juntos, Isla, de 4 años.

“El curso era intensivo y a menudo estudiaba toda la noche cuando estaba con Lewis…”, declaró la señora McMurdo. “Nuestra escuela local solo podía acomodar sus necesidades hasta el final de los 6 años, así que mientras estudiaba, también tenía que encontrar una nueva escuela. Pero odiaba las llamadas escuelas especiales que miraba a mi alrededor”, confesó Kate.

“Una incluso tenía una sala de aislamiento que era básicamente una celda acolchada. Empecé a buscar escuelas independientes y encontré el escenario perfecto para Lewis a una hora de camino.

Pero la escuela era cara y sabía que tenía que luchar para asegurar la financiación”, expuso la madre de Lewis.

Fue entonces cuando decidió poner en práctica todo lo que había aprendido en su curso de Derecho para hacer un buen uso de ello. Recopiló toda la información necesaria y convocó una reunión de emergencia con los funcionarios del Consejo de Swansea para luchar por la financiación del ansiado Centro de Educación Gwenllian para Lewis, una escuela especial para autistas en Kidwelly.

“Les expuse todo. Hice valer mis derechos y en una semana me dijeron que Lewis tenía su lugar.

Fue uno de los días más felices de mi vida. Lewis está prosperando allí. La escuela y su personal son lo mejor que nos ha pasado”, comentó Kate emocionada por el bienestar de su hijo.

“Le han enseñado a decir algunas palabras y me llama ‘mamá’, lo que significa mucho para mí. Todas las necesidades de Lewis se satisfacen en un solo lugar y la vida ya no es una batalla diaria”, expuso la madre complacida.

“Quería hacer lo que había hecho por Lewis por otras personas. Pero tuve que aceptar que no puedo trabajar como abogada y cuidar de él. Espero estudiar un doctorado y cambiar el sistema desde dentro. Quiero hacerlo por Lewis, por mi familia y por la sociedad”, declaró Kate McMurdo.